Se hacían pasar por guardias civiles para robar a camioneros

Agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, en el marco de la operación conjunta denominada 'Guardia-El fuerte', llevada a cabo en Madrid y Guadalajara, han detenido a los cinco integrantes de una banda que se hacían pasar por guardias civiles para secuestrar a camioneros y robarles la mercancía que transportaban e incluso los propios vehículos.

A los detenidos se les imputan los delitos de robo con violencia e intimidación, detención ilegal, falsedad documental, robo de uso de vehículo a motor y usurpación de funciones públicas. Se ha recuperado la totalidad de la mercancía sustraída en uno de los últimos robos.

Los arrestados, todos ellos ya en prisión, tienen diversos antecedentes por robos y alguno también habían pasado por prisión. Estos antecedentes propició la identificación de muchos de ellos. Tienen entre 26 y 35 años y son todos hombres españoles. Entre los más importantes, se encuentran los apodados 'El Fuerte' y 'El Lechuga'. Vivían en la zona sur de Madrid y en Seseña, donde los agentes les controlaban sus movimientos.

Cifuentes ha felicitado a los policías y guardias civiles que han intervenido en esta operación y ha destacado la "eficaz" colaboración entre ambos cuerpos judiciales la que ha permitido desarticular "una banda muy activa" que estaba produciendo "graves perjuicios en un sector muy estratégico para la región como es el transporte por carretera".

Según ha explicado este jueves ena rueda de prensa en al Delegación el inspector jefe de la sección IV de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía, Dionisio Martín, y el jefe de la Brigada de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara, José Manuel Sánchez, las investigaciones comenzaron el pasado mes de octubre tras el robo sufrido por un camionero que circulaba por la carretera A-2, en el término alcarreño de Torija.

Al camión le sustrajeron toda la mercancía que transportaba y alchófer posteriormente retuvieron en el maletero de un vehículo, siendo liberado horas más tarde en un polígono de Leganés.

Los detenidos le pusieron actuaban de forma muy violenta. Le pusieron una pistola en la nuca, le golpearon en la espalda y le metieron en el maletero durante dos horas y media, tiempo que aprovecharon para desvalijar el camión y llevar la mercancía a una nave. El camión apareció luego abandonado en Villaseca de la Sagra. Estaba vació y con una pequeña cantidad de mercancía de otra carga que no les debería interesar a los delincuentes.

El 19 de abril otro camionero fue interceptado en la carretera M-45, a la altura de Coslada, al que también le robaron el camión y la mercancía y que fue retenido en un vehículo por espacio de una hora, siendo liberado en un descampado cerca de Majadahonda. Los detenidos le pusieron en la nuca una pistola, le golpearon en la espalda y le metieron en el maletero durante dos horas y media.

Después de desvalijar durante ese tiempo el camión, lo dejaron abandonado en la zona madrileña de Hortaleza y el conductor en Majadahonda, donde cogió un taxi y se fue a la comisaría de Getafe.

Las pesquisas fueron iniciadas por agentes del Grupo XXI de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de Madrid y por el Grupo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara. De las primeras averiguaciones se pudo determinar que se trataba de un grupo organizado que se dedicaba al robo de camiones y de las mercancías que transportaban.

MODUS OPERANDI

Para cometer los robos, utilizaban uniformes de la Benemérita y un vehículo de color comercial similar a los utilizados por este Cuerpo y con un rótulo luminoso con las palabras 'Guardia Civil' dentro. Los uniformes son similares a los que usa la Guardia Civil de Tráfico, con su camisa, corbata y pistola parecida. Ahora, los agentes tendrán que determinar de dónde han salido dichos uniformes.

Los delincuentes simulaban la realización de un control en carretera y, cuando tenían detenidos los vehículos en cuestión, mediante el uso de armas de fuego y con violencia e intimidación, secuestraban a los conductores, a los que liberaban horas más tarde tras haberse apoderado de los camiones y de su cargas.

Estas personas programaban sus acciones de una forma anticipada y coordinada, porque los coches que utilizaban los habían robado varios meses antes. Eran muy conocidos por los policías por antiguas operaciones antirrobos. Varios de ellos había participado en varios robos importantes. Su actividad delictiva había comenzado con alunizajes y había acabado en grandes actuaciones como la Operación Luna, que acabó con grandes robos en Sanchinarro.

En la presente operación policial, los delincuentes conseguían información de las rutas de los camioneros, horarios y días. A posteriori, utilizaban vehículos con matrículas robadas o sustraídas y hacían el llamado 'amarre o bocadillo en carretera', es decir, que se anteponían delante del camión haciéndose pasar por guardias civiles. Cuando los camioneros paraban, otro vehículo de los delincuentes se colocaba detrás del camión. A punta de pistola, llevaban al conductor al maletero y robaban la mercancía del camión.

Entre los días 21 y 23 de abril se ha llevado a cabo la fase de explotación, logrando la detención de los cinco integrantes de esta organización, una vez identificados y localizados. En el registro practicado en una nave industrial alquilada en la localidad de Alcalá se han recuperado la totalidad de la mercancía del robo cometido el 19 de abril, 2.400 teléfonos teléfonos móviles de alta gama, cuyo valor asciende a 450.000 euros.

La Policía sospecha que los detenidos sacaban fuera de España la mercancía, a países como Portugal o Argentina. En este caso concreto, los agentes han recuperado la totalidad de la mercancía a pesar del lenguaje encriptado que utilizaban y de que los teléfonos los tiraban nada más utilizarlos.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no han terminado la operación y no descartan la detención de otras cuatro o cinco personas más. Además, les acusan de pertenecer a un grupo de delincuencia organizada. "Es muy probable que la agresividad de sus miembros nos haya hecho pensar que hemos decapitado un grupo que no sabía lo que contenían los camiones, sólo la intuían, pero que así y todo actuaban de una forma muy violenta", han señalado.