Un grupo anarquista asume la colocación de la bomba de La Almudena

Un grupo anarquista autodenominado "comando Mateo Morral" ha asumido en las redes sociales la colocación del artefacto explosivo encontrado ayer en la catedral de La Almudena, que pudo ser desactivado y no causó daños, han informado fuentes de la investigación. La Catedral de la Almudena de Madrid ha abierto hoy con normalidad.

En las comunicaciones encontradas por la Policía, este grupo se atribuye la acción y señala que se trata de un ataque a los lugares sagrados de la Monarquía.

Este supuesto comando lleva el nombre del anarquista español Mateo Morral Roca (Sabadell, 1880-Torrejón de Ardoz, 1906), responsable del atentado contra el rey Alfonso XIII y Victoria Eugenia el día de su boda el 31 de mayo de 1906.

Precisamente este intento de magnicidio real fue cometido desde el número 84 de la calle Mayor de Madrid, muy cerca de la catedral de La Almudena.

Desde hace un tiempo, el clima de crisis y tensiones sociales que vive el país han llevado a la Policía a temer un resurgimiento de los movimientos anarquistas en España, según han reconocido fuentes policiales.

La Policía desactivó ayer a primera hora de la tarde en el interior de la catedral de la Almudena de Madrid un artefacto explosivo que contenía 1.200 gramos de pólvora y un kilo de tornillos listo para explosionar, sin que se registraran heridos ni daños materiales.

El artefacto estaba junto a un confesionario y fue hallado por un sacerdote, que fue quien dio el aviso a la Policía.

La principal hipótesis que los investigadores manejaban ayer es que el artefacto fuera colocado por un grupo antisistema, posiblemente anarquista, aunque no descartaban otras, como que sea obra de una persona desequilibrada.

SIN IMÁGENES

La Policía Nacional ha constatado que no se han registrado imágenes en el interior de la catedral de la Almudena con las que poder analizar el momento exacto de la colocación del artefacto explosivo encontrado este jueves junto a un confesionario del templo.

La catedral está en un proceso de instalación de un protocolo de seguridad para grandes eventos, pero no había cámaras funcionando en el interior en el momento en el que alguien accedió y colocó el artefacto, según ha explicado el responsable de la catedral.