El esfuerzo y dedicación de una estudiante de La Cañada logra que los niños estudien

Criarse en el sector 6 de la Cañada Real, recorrer a pie todos los días cinco kilómetros para ir a la universidad y, a la vuelta, trabajar como voluntaria de una ONG en la Cañada. Es la historia de esfuerzo y superación que hoy les contamos.

Pero su protagonista, una joven de 24 años, prefiere permanecer en el anonimato. Sabe que poner en su curriculo donde vive puede hacerle perder algún trabajo.

Es el testimonio de Fátima, un nombre supuesto, a la que entrevistamos sin que se conozca su rostro porque el estigma de vivir en la Cañada cree que le puede perjudicar. Ella tiene 24 años y ha residido toda la vida en el sector 6 de la Cañada Real.

Es licenciada en Humanidades y actualmente está cursando un máster en Comunicación Intercultural, traducción e interpretación en los servicios públicos. Para poder estudiar anda, todos los días, entre 3 ó 4 kilómetros, llevando unos zapatos en la bolsa, ya que los suyos llegaban llenos de barro.

Actualmente es voluntaria en Cáritas, en el proyecto de menores de 3 a 6 años, siendo un ejemplo de esfuerzo para todos los menores y sus familias. Este proyecto es un Aula Infantil, para menores de 3 a 6 años por las tardes, escolarizados o no, en el segundo ciclo de educación infantil pública por las mañanas, con el objetivo de reforzar el aprendizaje que se realiza en la escuela y motivar a la asistencia a la misma aquellos que no lo hacen, con el objetivo de disminuir las desventajas curriculares y habilidades sociales con las que parten estos menores.