La mochila detonada por los Tédax en Madrid contenía unos 3 kilos de explosivo

La mochila detonada ayer por los Tédax tenía explosivos

La mochila que fue detonada ayer por los Tedax y que había sido colocada junto a la Fiscalía de Madrid, contenía unos tres kilos de un explosivo aún sin determinar y contaba con todos los elementos para poder explosión.

Según han explicado a Efe fuentes de la investigación, la olla que había en el interior de la mochila contenía cables, detonador y aproximadamente tres kilos de una sustancia explosiva que analizan los agentes de la policía Científica.

También disponía de un reloj o temporizador y de los elementos necesarios para explosionar.

Las mismas fuentes han señalado que el "modus operandi" es similar al utilizado por las personas que dejaron un artefacto en la catedral madrileña de La Almudena, ya que los autores dejaron el explosivo, se fueron y no avisaron de su colocación.

De todos modos, la Policía todavía desconoce quién pudo colocar el artefacto de anoche y no descarta que pudiera ser el mismo o los mismos autores que el de La Almudena, colocado el pasado 7 de febrero.

En la misma línea, otras fuentes policiales han asegurado a Efe que la principal hipótesis que manejan los investigadores es que la mochila fue colocada por un grupo de tendencia anarquista.

Lo más probable, han añadido, es que el artefacto fuese colocado por uno de los grupos que tratan de actuar, dentro de sus posibilidades y de forma rudimentaria, contra la iglesia y las instituciones, entre ellas la Justicia.

Muchos de estos grupos participaron en una reunión internacional que tuvo lugar en Madrid el pasado mes de febrero, y algunos de ellos fueron detenidos el día 4 de ese mes en las cercanías del Metro de Cuatro Caminos, tras enfrentarse a los agentes cuando les recriminaron que hubieran viajado sin pagar.

En ese incidente hubo 18 detenidos, algunos de los cuales portaban puños americanos, que se enfrentaron violentamente a la Policía.

Tres días después, el 7 de febrero, un sacerdote encontró un artefacto explosivo en la catedral de La Almudena que fue desactivado sin causar daños y que el día siguiente fue reivindicado en dos páginas web por un grupo anarquista denominado "comando Mateo Morral".