Tres detenidos y trece identificados por el sabotaje del Metro

La Policía Nacional ha detenido a una tercera persona, un hombre de 30 años, por los incidentes ocurridos ayer en Metro de Madrid, donde varias personas accionaron los frenos de emergencia en trece convoyes de manera simultánea.

El tercer arrestado por su presunta participación en esa acción es Fermín N.M., de 30 años, a quien se imputa un delito de desórdenes públicos y amenazas.

Esta es la tercera detención que se ha practicado en las ultimas horas, tras la de W.A.C.O., de 24 años y origen ecuatoriano y nacionalidad española, y D.O.P., española de 32.

A primera hora de la mañana de ayer, un número indeterminado de personas coordinaron una acción de protesta en el transporte público de Madrid.

Los participantes en el sabotaje activaron de forma simultánea los frenos de emergencia de trece convoyes de Metro cuando se encontraban detenidos en la estación, alterando el normal funcionamiento de este servicio público.

Las detenciones han sido realizadas por agentes de la Brigada Provincial de Información de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Los investigadores están analizando las cámaras de vigilancia del suburbano para identificar a los responsables de los altercados, por lo que no se descartan nuevas detenciones.

La Policía Nacional además ha identificado a otras trece personas implicadas en el sabotaje practicado este miércoles en el Metro de Madrid, según ha informado el consejero de Transportes e Infraestructuras en la Comunidad, Pablo Cavero, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno regional.

DENUNCIA DE METRO EN EL JUZGADO

Metro ha presentado una denuncia ante un juzgado y seguirá tanto la vía penal como la administrativa contra los autores del hecho.

El consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Pablo Cavero, ha explicado tras la reunión semanal del Gobierno que la denuncia presentada por Metro se basa en la hipótesis de que se ha cometido un delito de desórdenes públicos, un hecho que puede acarrear entre seis meses y tres años de prisión. Además, si se aprecia que se trata de una acción concertada, la pena podría ser de hasta cinco años de prisión, según el consejero, que ha añadido que por la vía administrativa el hecho podría ser objeto de una sanción de 2.000 euros.

Tanto Cavero como el vicepresidente regional, Ignacio González, han dicho ante la prensa que la acción ha sido un "sabotaje" llevado a cabo de manera intencionada, sincronizada y concertada con el objetivo de causar perjuicio a los ciudadanos usuarios del suburbano madrileño.

Accionaron los frenos de emergencia de trece convoyes de nueve líneas de Metro y causaron retrasos de varios minutos a unos 8.000 usuarios.

Según Cavero, esos retrasos se pueden cuantificar en 1.500 horas laborales perdidas.

MEDIO CENTENAR DE PERSONAS PERFECTAMENTE ORGANIZADAS

La investigación, puesta en marcha por el grupo XXI de la Brigada de Información, continua y se esperan más detenciones.

Las labores de identificación que está llevando a cabo la investigación del caso requieren bastante tiempo, ya que los agentes deben visionar las imágenes de los vagones de estos trece trenes, así como de los andenes, ya que, según han apuntado, la gente que paró los trenes contó con ayuda desde fuera. Otra de las complicaciones para identificar a los saboteadores es el hecho de que varios de ellos se taparon la cara o iban encapuchados, o que otros no estuvieran 'fichados' por los agentes, han informado fuentes policiales.

La Policía no ha cuantificado aún el total de personas que pudieran estar implicadas en esta acción de protesta por el aumento de las tarifas en el transporte público madrileño, aunque han estimado que no menos de cincuenta personas participaron en la acción.

Además de las dos o tres personas que participaron directamente en activar el freno de emergencia de los trece trenes, han apuntado a que en los andenes de las estaciones y en el exterior de las mismas se posicionaron otros activistas para alertar de la posible presencia de efectivos de la seguridad privada del Metro o de Policía.

Asimismo, desde la Jefatura han señalado que la investigación sospecha de un grupo concreto que pudiera estar detrás de la acción, aunque el hecho de que hasta ahora no se haya podido identificar a ninguna persona imposibilita descartar cualquier hipótesis.

IGNACIO GONZALEZ: UNA PROVOCACIÓN AL ESTADO DE DERECHO Y AL RESPETO DE LA LEGALIDAD

El vicepresidente y portavoz del Gobierno regional, Ignacio González, ha manifestado que actos como el del sabotaje en el Metro de Madrid son "una provocación al Estado de Derecho y al respeto de la legalidad".

González ha descartado que haya "temor" a que se produzcan actos como estos. "No hay un temor; hay una declaración y una amenaza formulada por estos colectivos que han dicho que no será la primera vez", ha sentenciado. En este sentido, ha apostado por que "los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado tomen las medidas necesarias" con el objeto de "evitar este tipo de actos que vulneran la ley y alteran la normal convivencia y el derecho del resto de los ciudadanos", ha considerado.

Por otro lado, ha apostillado que "hay que apelar a la responsabilidad de todo el mundo y exigir que se impidan este tipo de actuaciones ilegales".

Ignacio González ha apuntado que la Policía Nacional lleva la investigación "muy avanzada" y que más adelante será la Justicia la que determine las responsabilidades. La Policía analiza todo el material aportado por Metro, según González, quien ha vinculado esa acción a la violencia callejera, ya que las imágenes muestran a personas con pasamontañas que ocultan sus rostros.

Un correo electrónico enviado a varias redacciones informaba ayer de que los autores de esa acción pretenden protestar de ese modo contra la reciente subida de precios en el transporte público madrileño.

Además de las dos o tres personas que participaron directamente en activar el freno de emergencia de los trece trenes, fuentes policiales han apuntado a que en los andenes de las estaciones y en el exterior de las mismas se posicionaron otros activistas para alertar de la posible presencia de efectivos de la seguridad privada del Metro o de Policía.

Grupos asociados al 15M o el movimiento 'Yo no pago', que desde hace varios meses convoca acciones de protesta en estaciones del suburbano accediendo a él de forma gratuita, son los principales sospechosos para la Policía, que, según ha organizado, se trata de un grupo de personas organizado "cien por cien".

AGUIRRE CONFÍA EN QUE SE IMPONGAN LAS SANCIONES PREVISTAS EN LA LEY

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha señalado este viernes que el sabotaje en el Metro de Madrid "ataca la seguridad del medio de transporte favorito de los madrileños". "Esto es algo que verdaderamente perjudica gravemente el transporte público madrileño y además, ataca la seguridad de un medio de transporte, que es el favorito de los madrileños", ha indicado Aguirre durante la presentación de la exposición en Atocha con motivo del 20 aniversario del AVE Madrid-Sevilla.

Además, la presidenta regional ha manifestado que confía en que tanto la Policía como la autoridad judicial competente "imponga las sanciones que la ley establece para estos casos". Aguirre ha explicado que si se diese el caso en el que uno de los protagonistas fuese menor de edad, "se aplicaría el artículo del Código Civil que establece que los padres responderán por los daños causados por los menores a su cargo".

BOTELLA DEPLORA LA "ACCIÓN DE SABOTAJE" EN EL METRO DE MADRID

Por su parte, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, deploró este jueves el sabotaje del Metro de Madrid por parte de un grupo de personas que protestaban por el llamado "tarifazo" en el transporte público.

En la rueda de prensa posterior a la reunión de la Junta de Gobierno, Botella explicó que los usuarios "tienen derecho a su movilidad" y, por ello, invocó a la legislación vigente y a que en cualquier circunstancia "las normas hay que respetarlas siempre". En este sentido, denunció que lo que ocurrió este miércoles en distintas estaciones de Metro a primera hora de la mañana fue una "acción de sabotaje".