Los desarrollos del Sureste exigen que las viviendas se acompasen a las infraestructuras

El plan del ayuntamiento para los desarrollos del Sureste exige que las viviendas se acompasen a las infraestructuras

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprobó este jueves el Plan Director de la Estrategia del Sudeste, que, entre otras cosas, establece que la progresiva construcción de viviendas deberá ir acompañada del compromiso de las respectivas administraciones de que harán las inversiones correspondientes en infraestructuras.

El delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, presentó el Plan como "un gran tema de ciudad" que revisa unos desarrollos urbanísticos que, a su juicio, "tienen que ver con otro momento", el de la burbuja inmobiliaria, y no respondían a "criterios de eficacia ni sostenibilidad".

Calvo, que acaba de ser padre y se cogerá el correspondiente permiso de paternidad "para dar ejemplo", aseguró que el Plan Director es resultado de un año de conversaciones con la Junta de Compensación, los vecinos y los ecologistas, y lo resumió en dos directrices: reclasificación del suelo y reprogramación de actuaciones, actualizando unos plazos ya incumplidos para que sean "viables".

El delegado resaltó la mencionada exigencia de compromiso de inversiones por las distintas administraciones para evitar que ocurra lo que en otros desarrollos de la periferia de Madrid, donde los vecinos tardan años en tener cerca comisarías, colegios y centros de salud. "El Ministerio, la Comunidad y el Ayuntamiento tendrán que incorporar en sus presupuestos los fondos para ejecutar esas inversiones", subrayó.

Calvo mencionó que el plan incluye la creación de un corredor ecológio en la zona y restó importancia a las protestas de los promotores del proyecto, que ya han anunciado que pedirán indemnizaciones al Ayuntamiento y advierten de posibles retrasos de 10 años en la edificación, además de lamentar la mengua en el número de viviendas edificables; según el concejal, el Gobierno municipal ya ha "medido el alcance" de los posibles recursos y los desarrollos "estaban mal planificados", y prueba de ello es que en lugares como Valdecarros "no se ha puesto un adoquín" en estos años, desde que fueron aprobados por el gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón.

En cuanto a la reducción del número de viviendas edificables, dijo que "es una entelequia" pensar que los precios se fueran a abaratar por aumentar la oferta, y apostó en su lugar por políticas públicas y fomento del alquiler que permitan a los ciudadanos con menos recursos acceder a una vivienda. Además, aseguró que "queda suelo en Madrid", y que en todo caso hay que dotarlo de infraestructuras.