La delegada de Medio Ambiente y Movilidad presenta el plan director del Retiro

El parque del Retiro cuenta con 19.190 árboles de 163 especies (la predominante es el castaño de indias, con el 34 por ciento del total), el 61 por ciento corresponde a arbolado maduro, el 32 por ciento a arbolado joven y el 7 por ciento a flora envejecida, la mayoría no supera los 20 metros (sólo un 0,2 por ciento supera los 30 metros, de especies como pinus halepensis y cedrus atlantica) y no hay muchos centenarios, según un inventario realizado en 2015.

La delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, y la directora general de Agua y Zonas Verdes, Nuria Bautista, han dado a conocer estos datos en la presentación del plan director de los jardines del Buen Retiro. Con ellos se puede saber que no hay muchos árboles centenarios en este parque histórico por los efectos devastadores que tuvo en él la Guerra de la Independencia.

Sin embargo en el Retiro sí puede encontrarse un árbol de unos 200 años de edad, el Ahuehuete (taxodium mucronatum). Desde el Ayuntamiento consideran que este ejemplar seguramente proceda de las plantaciones posteriores al conflicto.

EL 5% DE LOS ÁRBOLES DEL RETIRO SON SINGULARES

Del estudio se desprende además que un 5 por ciento de los ejemplares del Retiro pueden considerarse singulares, tanto por su valor histórico como por su interés paisajístico. La mayoría de los árboles tienen un perímetro que ronda entre los 50 y los 200 centímetros. Sólo un 7 por ciento supera esta media.

El plan director es el resultado del trabajo realizado por el grupo de expertos científicos en la evaluación y gestión de masas forestales y arbolado urbano, que se formó en verano de 2014 tras la caída de dos ejemplares en el Retiro, uno de ellos con consecuencias mortales.

El documento hoy presentado expone las líneas maestras del modelo de arbolamiento que se busca y las acciones a acometer. Los expertos, han destacado Sabanés y Bautista, han considerado que el número de árboles en el Retiro es "el adecuado" para mantenerlo en el tiempo.

Sí han destacado la conveniencia de aumentar la biodiversidad y reducir paulatinamente el castaño de indias, la especie más frecuente (34 por ciento). El objetivo es que ninguna especie supere el 10 por ciento, tanto para dar estabilidad a la masa arbórea como para proteger los elementos fitosanitarios. Bautista ha puesto sobre la mesa las limitaciones que tienen para introducir nuevas especies dado que el Retiro está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC).

SE ESTUDIA UNA WEB SOBRE EL RETIRO

Inés Sabanés ha avanzado la posibilidad de elaborar una página web dedicada en exclusiva al Retiro. Mientras se sopesa esta idea para abrir la información que ahora es de uso restringido, el inventario se colgará en el portal de datos abiertos, con una actualización anual.

El protocolo elaborado crea una ficha en la que se hace constar datos sobre la edad, el estado fitosanitario, los problemas mecánicos, el entorno y demás condiciones físicas del ejemplar. También incluye recomendaciones de actuaciones con los árboles que presentan algún tipo de riesgo para la ciudadanía que la dirección general de Agua y Zonas Verdes ha llevado a cabo para evitar incidentes.

Especie, altura, perímetros, edad fenológica, fase de Raimbault, superficie de vela, inclinación, tipo de suelo, estado fitosanitario, cicatrices, presencia de hongos, plagas, defectos, singularidad, entorno en el que crece, es decir, todos los condicionantes que influyen en el desarrollo del ejemplar y las circunstancias que afectan a su crecimiento están en las fichas del inventario del que informa el plan director del Arbolado de los Jardines del Buen Retiro.

Las acciones recomendadas en el plan director para mantenerlo en condiciones óptimas pasan por un sistema de inspecciones para minimizar los riesgos, renovar el arbolado viejo y decrépito, renovar las arboladas en masas por fases y zonas, mejorar la gestión del suelo, desarrollar acciones de formación continua en arboricultura moderna, proteger el arbolado de las obras, realizar estudios complementarios de fauna, llevar a cabo una gestión integrada de las plagas o introducir mejoras en el riego.