Los coches sin etiqueta ambiental no podrán entrar a aparcar en el centro de Madrid

Los coches más contaminantes, aquellos que no cuentan con etiqueta ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT), no podrán entrar a los aparcamientos de rotación situados en el área Madrid Central, adonde sí podrán acceder solo para aparcar el resto de vehículos de los no residentes.

Esta medida se incluye en la ordenanza de movilidad sostenible que la Junta de Gobierno ha aprobado de forma inicial, aunque no se llevará al Pleno para su votación hasta el mes de septiembre.

El área Madrid Central prohibirá el acceso a los no residentes a buena parte del distrito Centro de Madrid, pero tal y como sucede ahora en las denominadas áreas de prioridad residencial (APR), los coches de no residentes podrán acceder a los aparcamientos de rotación, con la excepción de los vehículos sin etiqueta (diésel anteriores a 2006 y gasolina de antes del 2000).

Esos coches sí podrán acceder a los aparcamientos privados, tanto en propiedad como en alquiler.

Por otro lado, la futura ordenanza permitirá circular por toda el área central cualquier vehículo con el distintivo CERO o ECO, que podrán aparcar en las zonas ahora incluidas en el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER). Se trata de una novedad puesto que hasta ahora solo podían entrar a las APR los coches que emiten 'cero emisiones' mientras que ahora también accederán los 'eco'.

La zona Madrid Central estará lista previsiblemente en noviembre y estará definida por las calles Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova, Paseo de Recoletos, Paseo del Prado, Ronda de Atocha, Ronda de Valencia, Glorieta de Embajadores, Ronda de Toledo, Ronda de Segovia, Mayor, Bailén, Plaza de España, Princesa y Serrano Jover.

Según consta en el plan de calidad del aire de Madrid, en 2020 los vehículos sin distintivo ambiental no podrán aparcar en todo el interior de la M-30 -en la zona SER- y a partir de 2025 se limitará su circulación a todo el término municipal.

El Gobierno de Manuela Carmena planea restringir de forma progresiva la circulación de los coches más contaminantes para que la ciudad y sus habitantes puedan adaptarse al cambio hacia una movilidad sostenible.