El aforo de la pista del Madrid Arena era "4 ó 5 veces" el calculado

Imagen del Concierto en el Madrid Arena
Imagen del Concierto en el Madrid Arena |Madrid Espacios y Congresos

El arquitecto de Madrid Espacios y Congresos (Madridec) Javier Martínez de Miguel, que calculó el aforo de la fiesta de Halloween el pasado 1 de noviembre, en el que se produjo la muerte de cinco jóvenes, ha señalado que la pista del Madrid Arena multiplicaba por cuatro o cinco el aforo que él había ofrecido.

Según fuentes judiciales, el arquitecto ha respondido así al visionar las imágenes de la tragedia en una comparecencia ante el juez que investiga el caso del Madrid Arena.

El titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, Eduardo López-Palop, ha preguntado a Martínez de Miguel si una vez vistas las imágenes, ése era el aforo que él había ofrecido, a lo que ha contestado: "era unas cuatro o cinco veces el aforo que yo había dado" y ha señalado que "él solo hace lo que le digan que haga", añaden las fuentes.

Así, la pista central del Madrid Arena acogió más de 14.000 personas cuando el aforo total de todo el recinto que dio el arquitecto era de 10.620.

Esta mañana también ha comparecido ante el magistrado Jose Manuel García Igualado, un trabajador de la empresa DATO, contratada por Diviertt, la empresa organizadora de la fiesta de Halloween celebrada en el Madrid Arena.

García fue contratado para que colocara en la entrada del recinto unos tornos y unas pistolas para leer los códigos de las entradas y verificar si eran verdaderas o falsas, según las fuentes.

No obstante, dicho sistema no servía para contabilizar el número de entradas, si bien García ha afirmado que su empresa dispone de un programa que permite contabilizarlas, y que ha puesto a disposición del juez.

Por otra parte, Abdon Núñez, abogado de la familia de unas fallecidas, Belén Langdon, ha manifestado a la salida del juzgado que solo existen 5.700 entradas contabilizadas, verificadas por Ticketmaster, mientras que Diviertt vendió 17.500, al comprobar los billetes expedidos por la imprenta.

A ello, ha agregado, hay que añadir las pulseras VIP que no forman parte del computo global, por lo que pedirá a una universidad un estudio de la gente que había en el recinto para presentarlo mas tarde como prueba pericial.