Venezolanos atrapados en Barajas sin dinero

Venezolanos atrapados en Barajas sin dinero

Un total de 470 personas que pretendían viajar desde Madrid a Caracas permanecen en tierra de forma indefinida en la capital de España después de que la aerolínea venezolana Conviasa haya cancelado sus vuelos en la misma semana.

La última de las cancelaciones, que ha tenido lugar este jueves, ha dejado en tierra a 250 pasajeros, que se suman a los 220 ciudadanos venezolanos que vieron cómo su vuelo se suspendía el pasado martes y que cumplirán este viernes 72 horas sin poder volver a su país.

El jefe de operaciones de Conviasa en Madrid, Fernando Riego, se ha reunido este jueves en un hotel de Barajas con los pasajeros del vuelo 3013 cancelado el martes, entre los que se encuentran mujeres embarazadas, una viajera en silla de ruedas, adultos con problemas de tensión o familias con bebés.

El trabajador de la aerolínea ha explicado que Blue Panorama, aerolínea con la que trabajaba Conviasa, rompió el contrato que tenía con la empresa aérea venezolana y, por lo tanto, se quedaron sin poder usar el avión previsto para trasladar a los pasajeros a Caracas.

Una situación que ha dejado atrapados en el aeropuerto madrileño a 470 venezolanos, sin dinero. ¿Por qué?. Porque los venezolanos cuando viajan al extranjero necesitan autorizacion del gobierno para gastar su dinero. El día de su vuelta su tarjeta queda bloqueada y como su vuelo ha quedado de momento suspendido, están atrapados y con lo que llevan en los bolsillos.

De momento, parte de los 470 venezolanos afectados ya tiene fecha de regreso a casa, porque el próximo lunes por la tarde un avión de Conviasa volará de Madrid a Caracas, según fuentes de la aerolínea.

Sin embargo, esta solución parece insuficiente para todos los afectados, que han criticado que sólo se haya conseguido un avión, al explicar que se vieron afectados los pasajes de dos aeronaves, en lugar de sólo el de una.

"Van a tener que habilitar varios vuelos porque aquí somos 220 pero hay otras 250 personas en otro hotel", ha vaticinado Claudia Rodríguez, una de las afectadas, quien ha calificado la situación que atraviesan de "desamparo y mucha incertidumbre" al no tener "ninguna respuesta oficial" que les oriente.

Conviasa intenta ahora solucionar el problema con la mayor celeridad posible y por ello está recolocando a algunos pasajeros -discapacitados, enfermos, niños y ancianos en primer término- en los vuelos de otras aerolíneas en la medida de lo posible.

Después de conocer esta noticia, una parte de los afectados, la reubicada en el madrileño hotel Compostela Suites, respiraba aliviada, aunque muchos no terminaban de confiar en lo expuesto por la aerolínea.

"No sabemos si ese vuelo prometido va a salir de Madrid hasta Caracas o va a salir desde Venezuela, porque allí también hay gente que se ha quedado atascada", explicaba Daniel Flores, un viajero afectado junto con toda su familia.

Precisamente uno de los hijos de Flores sufrió durante la cena de ayer un problema de alergia, una situación que podría haber complicado algo más este trance de no ser porque, como señala el padre, tenían los medicamentos "a mano".

Cualquier problema de salud entre estas personas puede ser un gran contratiempo porque, como señala Rodríguez, "todos los varados" tienen los seguros médicos internacionales caducados, ya que expiraron el día en el que, en teoría, tendrían que haber regresado a su país, de donde salieron con una cantidad de dinero restringida.

"Hay mucha gente que ya no tenemos dinero, a mi me tuvieron que prestar", critica también Rodríguez, revelando otro de los principales problemas de los pasajeros de estos vuelos cancelados, a los que la legislación venezolana les limita el presupuesto que pueden sacar del país por sus vacaciones.

"Lo peor es el control de cambio, como nos trancan las tarjetas no podemos sacar dinero y eso nos lo hace bien difícil", expone un resignado Alberto Salazar, quien lamenta haber gastado casi todo el dinero en sus vacaciones, pero claro, como él mismo señala, "nadie esperaba esto".