La Unidad de diálisis del Hospital de Torrejón ya presta servicio a 44 pacientes

El consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, ha visitado este miércoles, junto con el director gerente del hospital, Ignacio Martínez Jover, la presidenta de Alcer Madrid, Iluminada Martín-Crespo García, y el alcalde de Torrejón de Ardoz, Pedro Rollán, la Unidad de Diálisis del Hospital de Torrejón, ha informado la Comunidad de Madrid en un comunicado. En este momento, el hospital está prestando servicio a 44 pacientes con insuficiencia renal, la mayor parte de ellos a través del programa de hemodiálisis, pero también a través de alternativas como la diálisis peritoneal. Se trata de una estrategia asistencial que permite a los pacientes una mayor comodidad, ya que el tratamiento se realiza en sus domicilios, con las más absolutas garantías de seguridad y eficacia terapéutica.

La diálisis peritoneal permite a los pacientes una mayor independencia y autonomía, ya que reciben el tratamiento en sus domicilios. Esta técnica utiliza una membrana natural del cuerpo humano ubicada en el abdomen de los pacientes, el peritoneo, como filtro. El fluido de diálisis se introduce en la cavidad peritoneal a través de un pequeño tubo flexible que previamente se ha implantado en el abdomen del paciente con una intervención de cirugía menor.Parte de este catéter permanece fuera del abdomen, de modo que puede conectarse a las bolsas de solución de diálisis. El catéter queda oculto por la ropa del paciente.

El servicio de diálisis del Hospital de Torrejón cuenta con 16 puestos de tratamiento. El centro atiende a pacientes con virus de la hepatitis B o C, a través de un circuito asistencial diferenciado que les permite recibir la atención que precisan en las condiciones de máxima seguridad. Además, el hospital trabaja en colaboración con Atención Primaria para mejorar el diagnóstico precoz de los pacientes con fallo renal. Los profesionales sanitarios del hospital han desarrollado una estrategia para la detección temprana de la enfermedad renal oculta, ya que habitualmente los pacientes con fallo renal no suelen mostrar sintomatología hasta que su estado requiere de diálisis.