La UCO interviene 8 de los 40 millones que evadió una red de falsificaciones chinas

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha intervenido ocho millones de euros de una red criminal desmantelada que llegó a evadir al menos 40 millones introduciendo en Europa productos falsificados desde China, principalmente juguetes y calzado, aunque también otros bienes de escaso valor. Se han llevado a cabo 13 detenciones y practicado 23 registros, principalmente en el polígono Cobo Calleja de Madrid, aunque también en Barcelona, Valencia y Sevilla.

De la operación por blanqueo de capitales ha dado cuenta este viernes el comandante Antonio Balas, que ha destacado el "grado de penetración" de esta red que utilizaba correos, normalmente ciudadanos de origen asiáticos, para evadir el dinero que hacían de ventas en España y el resto de países europeos. El dinero se evadía en camiones y también en barcos y aviones.

"Estaban desplegados en casi toda la Unión Europea, lo que estamos consiguiendo en estos últimos diez años es ser líderes en esta causística criminal", ha señalado el comandante, que ha puesto en valor el apoyo de la Agencia Tributaria y Europol. Borja Pastor, representante de esta última organización, ha señalado que los ochos millones físicos intervenidos suponen la mayor aprehensión en territorio europeo en una operación de blanqueo de capitales en lo que va de 2018.

Según los investigadores de la 'operación Alquimia', la organización criminal atacaba la libre competencia comercial al conseguir mediante "complejas empresas pantallas" que el 75% de los beneficios obtenidos se evadieran fuera de la Unión Europea, sobre todo China, aunque también en menor medida América Latina y Africa. El resto del dinero se quedaba para mantener las estructuras fraudulentas, que contaban en cada país con un líder que dirigía la actividad criminal, en conexión con la jefatura radicada en China.

En la operación se han detectado y localizado transferencias bancarias por más de 31 millones de euros relacionadas con este entramado. El comandante Balas ha señalado que se han intervenido cuatro armas cortas y que es significativo que este tipo de redes recurran a la violencia para proteger su negocio en el mercado negro. Asimismo, ha subrayado las conexión con la trata de seres humanos y con el narcotráfico.

También ha reconocido que será difícil acreditar la totalidad del dinero evadido dentro de la investigación que desarrolla el Juzgado de Instrucción número 52 de Madrid. Según el comandante, que estas redes criminales se concentren en polígonos como Cobo Calleja se debe a la concentración de empresas. "No hay que criminalizar los núcleos industriales", ha defendido.