Trabajadores y pacientes del sanatorio Esquerdo protestan por su cierre

Concentración a a las puertas del sanatorio Esquerdo para protestar por la suspensión cautelar del centro. Pacientes, familiares y empleados piden a la consejería de sanidad que levante la orden de cese de actividad del Esquerdo, que tiene dos semanas para trasladar a los ochenta y cinco pacientes ingresados.

La consejería ha detectado catorce irregularidades, como la falta de un plan de evacuación en caso de incendio, que comprometen la seguridad de los pacientes.

La dirección del Sanatorio Esquerdo, que la Consejería de Sanidad pretende cerrar tras detectar deficiencias durante una inspección, pide al nuevo consejero, Jesús Sánchez Martos, que considere la propuesta de inversión de "un importante grupo hospitalario", que permitirá la remodelación de este psiquiátrico.

Para el director del centro, Ignacio Ramos, la resolución de la Comunidad de Madrid, que el pasado jueves anunció la suspensión cautelar de la actividad en un plazo de quince días, "rompe el diálogo mantenido hasta ahora y aborta una operación que iba a permitir la actualización del sanatorio", ha dicho.

La decisión del Gobierno regional plantea "un desalojo precipitado de los 85 pacientes -que rechazan ser trasladados- y pone en serio peligro el empleo de más de 75 trabajadores", según Ramos, que insta a Sanidad a que lo reconsidere y "no entorpezca la entrada" del grupo, que sigue dispuesto a realizar la inversión "en la medida en que las autoridades den el visto bueno".

Ha subrayado que tuvieron conocimiento del cierre "a través de los medios de comunicación, al igual que los pacientes", ya que la resolución solo les llegó "a las diez de la noche del día 23", pese a que el 15 de julio habían mantenido una reunión con la consejería en la que también participaron representantes del grupo hospitalario, "un grupo grande que puede acometer las obras en un plazo muy corto".

14 IRREGUALRIDADES

La Consejería ha detectado un total de 14 irregularidades en el hospital, que fue requerido en diversas ocasiones para subsanarlas, sobre todo las relacionadas con la seguridad de los pacientes, como la falta de un plan de evacuación de incendios.

"Éramos conscientes de que había que hacer arreglos para actualizar el hospital a la normativa y contactamos con este grupo que se iba a encargar de gestionar el hospital y hacer una inversión de casi dos millones de euros", según Ramos, que informó de ello a Sanidad "en una primera reunión el pasado 18 de mayo", a la que siguieron otras en las que la consejería "en principio aceptaba esta solución".

El último contacto fue el 15 de julio, con la anterior dirección de la consejería, cuando solicitaron una reunión urgente para presentar el plan de inversiones y el cronograma de las obras preparado, sin recibir respuesta, continúa el director, quien detalla que aún no ha habido contactos con el nuevo consejero de Sanidad.

Ignacio Ramos rechaza el argumento de Sanidad de que el sanatorio no cuenta con el personal adecuado y asegura que "esta adecuación es indiscutible tanto por su titulación como por el desempeño de su trabajo", según han puesto de manifiesto los pacientes y sus familias.

PLATAFORMA CONTRA EL CIERRE

De hecho, 60 de los 85 pacientes constituyeron el pasado viernes una plataforma contra el cierre y rechazan ser dispersados en otros centros de la Comunidad de Madrid lejos de sus profesionales de referencia.

El director asegura no tener constancia de que la familia de un paciente presentase una reclamación por mala praxis en enero pasado, ya que Sanidad "no les ha trasladado ninguna comunicación" al respecto.

Varias mutualidades y aseguradoras, con las que tienen conciertos, les han contactado "para ver cómo coordinar el traslado y los pacientes dicen que no quieren salir, piden que se les permita el paso de los 15 días para ver si conseguimos que alguien nos escuche", agrega.

"Pedimos que el nuevo consejero nos reciba y escuche a este grupo que está interesado en la inversión, que lo permitan y si no van a permitir, que expliquen por qué", continúa Ramos, ya que la decisión de los inversores era "firme, aunque condicionada a recibir el visto bueno de la Comunidad".

La dirección se ha reunido hoy con las familias para leerles el acta con las deficiencias del hospital y estas han expresado "su máximo apoyo y que no quieren llevarse a los pacientes, están absolutamente a favor de subsanarlas con el hospital abierto", aseguró.

A su juicio, Sanidad "no ha valorado la gravedad de trasladar de un día para otro a pacientes con enfermedad mental grave. Queremos tratar de convencer al consejero de que valore otras opciones", porque el grupo sigue interesado pero "no encuentran interlocutor".