El Sindicato de Maquinistas de Metro convoca paros en marzo por la presencia de amianto

El sindicato de Maquinistas de Metro de Madrid propone la convocatoria de paros parciales, a falta de ser ratificado por asamblea de trabajadores, los días 9, 13 (que coincide con paros convocados en Renfe) y 15 de marzo por la falta de medidas de seguridad de la compañía por la presencia de amianto y reclama, además, la dimisión del consejero delegado del suburbano, Borja Carabante.

El planteamiento del sindicato es realizar los paros del día 9 de marzo (fecha en la que podría comparecer Carabante en la Asamblea sobre la polémica del amianto) de 9 a 15 horas, el día 13 en la franja horaria de 5.30 a 9.30 horas y el 15 de marzo en el turno de tarde, en concreto de 17 a 21.45 horas.

No obstante, estas movilizaciones deberán ser refrendadas en asamblea general de trabajadores convocada para este lunes, según ha indicado a Europa Press el portavoz del sindicato de Maquinistas de Metro, Juan Antonio Ortiz. La propuesta de paros ha sido notificada a la dirección de la empresa. Ortiz ha señalado que la "mala gestión" de Carabante a la hora de gestionar la situación generada por la presencia de amianto en el suburbano requiere "su dimisión o en su caso su cese por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes".

A su vez, critica la falta de medidas de seguridad ante la presencia de amianto en Metro de Madrid, pues entiende que constituye un factor de riesgo para trabajadores y usuarios. La presencia de amianto ha generado polémica recientemente tras confirmarse que trenes de Metro de Madrid tienen un componente de este material y que un trabajador del suburbano, en el área de mantenimiento de material móvil, ha desarrollado un cáncer de pulmón por estar expuesto a amianto desde 1985. También se estudia si dos empleados más han podido desarrollar enfermedades por esta causa.

SANCIÓN PARA EL SUBURBANO

Además, la Inspección de Trabajo propuso una sanción de 191.000 euros al suburbano al entender que no adoptó medidas suficientes en materia de seguridad ante la presencia de amianto. A su vez, el suburbano ha señalado que desde 2003 aplica medidas que minimizan el riesgo de los trabajadores, pues el material que está en el interior de los trenes está encapsulado y el protocolo establece que los empleados de la compañía no deben manipularlo. Por otra parte, Metro asegura que no existe ningún riesgo de exposición a este material para los viajeros.

En un comunicado, el sindicato ve "inadmisible" la ausencia de medidas por parte de Metro de Madrid y detalla que la empresa autorizó un estudio de seguridad e higiene "días antes de saltar a la prensa" la información sobre afectados por amianto, una medida que se reclamaba desde hace 15 años.

Además, censuran que Carabante criticara paros anteriores convocados por el sindicato que pedían un estudio de seguridad por parte de una entidad externa sobre las condiciones de seguridad e higiene de los trabajadores de Metro.

"Con la nueva convocatoria de paros tratamos de denunciar la mala gestión llevada a cabo por la Comunidad de Madrid y por Metro de Madrid en el caso del amianto, un problema del que la empresa ya tenía constancia años atrás".

Además, subraya que "las negligencias efectuadas dentro del suburbano madrileño han dado como resultado graves enfermedades diagnosticadas e irreversibles en algunos trabajadores, un número que podría aumentar de no tratar con la seriedad que requiere tanto el tema del amianto, como otras sustancias nocivas que pudieran existir dentro del metro de Madrid".

LA CONSEJERA DE TRASNPORTES CREE QUE HAY QUE ABRIR UNA INVESTIGACIÓN SOBRE LA VENTA DE TRENES A ARGENTINA

La consejera de Transportes, Vivienda e Infraestructuras, Rosalía Gonzalo, ha considerado hoy que "hay que abrir una investigación" sobre la venta de trenes con amianto a Buenos Aires en 2011, cuya fabricación, comercialización y utilización está prohibida en España desde 2002 por sus efectos nocivos para salud. Gonzalo ha respondido así en el Pleno de la Asamblea a la diputada de Podemos Mónica García, que ha reprochado que Metro de Madrid conocía la existencia de este mineral "tanto en sus instalaciones como en sus piezas móviles desde 2003" y vulneró "la prohibición de comercialización" vendiendo de manera "ilegal" los trenes a Argentina.

"Pese a existir una regulación, la 396/2006, Metro no ha previsto ningún plan para retirar amianto de sus instalaciones", ha dicho la parlamentaria de Podemos, que ha afeado que el "desamiantado" se haga "en medida en la que se vayan restaurando las instalaciones".

García ha criticado la "improvisación" del Gobierno regional, que no ha puesto en marcha medidas, después de numerosas denuncias de los trabajadores y sindicatos, y también de la Inspección de Trabajo, que ha impuesto una sanción de 191.000 euros a Metro por incumplir las normas mínimas de seguridad para sus empleados. "Una enfermedad evitable en el siglo XXI", ha subrayado García, que ha considerado que el Gobiernos del PP tendrían que haber cuidado de sus trabajadores en lugar de promocionar "obras megalómanas".

Por su parte, la consejera ha recalcado que "no hay ningún problema en abrir esta investigación", al tiempo que ha comentado que no puede asumir responsabilidades "de 100 años de Metro".

Gonzalo ha remarcado que la presencia de amianto no es peligrosa pero sí su manipulación, y que está presente "a nuestro alrededor", como en las cocheras de la EMT, ha dicho, y que existe la obligación "de retirarlo, localizarlo, señalizarlo, informar, formar y prohibir su manipulación".

En esta línea, ha explicado que se ha creado un comité de seguimiento para este fin, por el que se está informando, formando, y realizando estudios a los 413 trabajares en activo en contacto con amianto, de los que el 82 % ha dado resultado negativo.

Asimismo, la consejera ha insistido en que no tiene "la mínima intención de hacer uso político" de los casos de las personas afectadas, ya que es un asunto que le preocupa.

Gonzalo ha criticado que la única finalidad de Podemos es "intentar desgastar este Gobierno", creando "una alarma innecesaria" en Metro de Madrid.