Simulacro para evaluar la reacción de profesionales en un atentado terrorista

Simulacro para evaluar la reacción de profesionales en un atentado terrorista

Hemos asistido a una clase práctica de cómo reaccionar ante una situación de máxima alerta, por ejemplo, un hipotético atropello masivo de peatones; y, además, con toma de rehenes. Es lo que han aprendido más de 300 profesionales hoy en Rivas en un espectacular simulacro.

Un espectacular ejercicio de simulacro, este es el reto que han tenido que afrontar 300 profesionales en Rivas Vaciamadrid, entre fuerzas de élite antiterrorista, emergencias sanitarias, bomberos y fuerzas de seguridad.

Un coche escapa con varios terroristas a bordo, atropellan a varios civiles y luego se dan a la fuga. Es el escenario perfecto para un simulacro de emergencia. En él participan 300 profesionales, médicos, enfermeros y tropas de élite.

Esta prueba sirve además para evaluar a los futuros profesionales de los servicios de emergencia. Toda una experiencia y para la mayoría su primer contacto con una catástrofe de esta envergadura.

Sesenta futuros enfermeros expertos en Urgencias y Emergencias se han enfrentado en el simulacro, a una situación que no puede descartarse en un nivel 4 de alerta antiterrorista y que les servirá para obtener su título: un atentado en el que ellos también han sido objetivo de los terroristas.

Si aprueban, estos sesenta jóvenes formarán ya parte de un colectivo de profesionales españoles que son referente en el mundo y de los 20.000 expertos que han salido de las mismas aulas en los últimos 28 años: las de la Escuela Internacional de Ciencias de la Salud, tanto de su sede en Madrid como de otras provincias, como ha explicado a Efe su directora, Pilar Fernández.

Un atropello múltiple, el secuestro de rehenes por los terroristas, muertos y heridos de diversas consideración, disparos desde la terraza de un edificio, enfrentamiento con la Guardia Civil. En suma, situaciones de riesgo a las que han tenido que responder los alumnos. Más de 300 personas han participado en las instalaciones de la Escuela Nacional de Protección Civil en el simulacro, el "trabajo de fin de curso" de estos alumnos que desde noviembre han estudiado para especializarse en la atención sanitaria de emergencia extrahospitalaria.

Todos ellos han tenido ocasión de poner en práctica lo aprendido en el curso y de coordinarse con otros servicios que intervienen en este tipo de situaciones, como bomberos, fuerzas de seguridad o personal de Protección Civil.

Personal de la Escuela de Ciencias de la Salud lo han grabado, porque mañana se visionarán las imágenes para poder evaluar a cada uno de los alumnos, que hasta el momento del simulacro desconocían a lo que iban a enfrentarse.

Antes del inicio, José María García, jefe de guardia del Samur-Protección Civil y profesor de la Escuela, ha explicado a los medios de comunicación los pormenores del simulacro, que en esta ocasión ha escenificado una intervención que puede producirse cualquier día en España.

Con la ayuda de profesionales del cine, no han faltado los efectos especiales y el maquillaje de las víctimas para dar mayor credibilidad a la acción: sangre, heridas graves, humo, explosiones, disparos y, cómo no, el ulular incesante de las ambulancias y los vehículos de la Guardia Civil.

En dos escenarios se han generado dos incidentes complejos consecutivos. El primero de ellos ha reproducido un atropello a peatones por parte de un comando terrorista, tres mujeres y un hombre, al que perseguía la Guardia Civil.