Sigue grave la mujer que recibió cinco puñaladas en Vallecas por parte de su expareja

Vecinos del hombre que apuñaló a su expareja cinco veces en la espalda y posteriormente se ha entregado a la Policía en Vallecas han asegurado que la mujer "estaba amenazada" desde hace tiempo, y que "ya dijo un día que la iba a matar".

Este nuevo caso de violencia de género ha ocurrido sobre las 12.45 horas de este lunes en un domicilio situado en el número 23 de la calle Río de la Plata, en el madrileño distrito de Puente de Vallecas.

Tal y cómo ha relatado el portavoz de Emergencias 112, Javier Chivite, los sanitarios de Samur-Protección Civil han acudido al lugar de los hechos tras la llamada de un vecino, José, donde encontraron a una mujer de 40 años con varias heridas de arma blanca en la espalda. Las más importantes son una de seis centímetros de largo pero no muy profunda, y la otra, de un centímetros y medio de anchura, más profunda y muy cercana al pulmón.

Los sanitarios han trasladado a la víctima, llamada O.E.M y de nacionalidad marroquí, al Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde ha ingresado con pronóstico reservado. Su vida no corre peligro pero los médicos examinarán su situación y si alguna puñalada ha afectado a algún órgano vital.

Poco después, el presunto autor de los hechos, de nacionalidad española y origen marroquí, se entregó poco después en la comisaría de la Policía Nacional en el distrito de Puente de Vallecas. Se trata de un hombre de 44 años (Y.E.H.C.), sobre el que pesaba una orden de alejamiento sobre la víctima en vigor.

El hombre que llamó a Emergencias, José, ha explicado que "ya había antecedentes de malos tratos" entre la pareja, motivo por el que se había producido la separación. Así, ha señalado que los vecinos de los bloques contiguos, al conocer el suceso, han exclamado frases como 'ya lo ha conseguido, ya la ha matado, si ya dijo un día que la iba a matar'.

De esta forma, la mujer agredida, "muy agradable" y "siempre con buenas palabras", "estaba amenazada", como demuestra el hecho de que el agresor le estuviera "esperando a escondidas", según ha relatado José. "Ha sido preparado y pensado", ha dicho.