Samur Protección Civil atiende 200 casos de maltrato a menores cada año

A veces no hay lugar para la duda. La marca de una hebilla, de una plancha o de cualquier otro objeto en la piel, delatan la agresión a un niño. Otras veces los signos de los malos tratos no son tan evidentes. Samur Protección Civil atiende 200 casos de menores vulnerables cada año y ahora explica las claves para detectarlos a otros profesionales.

Tras el suceso o la intervención de emergencias, el personal de Samur tropieza en ocasiones con situaciones de maltrato infantil. A veces son tan evidentes que los daños muestran la forma del objeto con el que se han producido.

Pero el maltrato puede quedar enmascarado como lesiones de caracter accidental. Desde el año 2000 los efectivos de Samur Protección Civil disponen de un protocolo para detectar y atender estos casos. La ubicación de las lesiones es determinante.

LO QUE ENCIENDE LA ALARMA

Maltrato físico o maltrato psicológico, acoso escolar o abuso sexual, cualquier cambio de carácter debe encender las alarmas. Anualmente los efectivos de Samur detectan unos 200 casos de niños en situación de vulnerabilidad.

El desfase entre el peso y la edad, el comportamiento triste, asustadizo o demostrar más apego al personal sanitario que a sus cuidadores son otros indicadores de alarma. Anualmente detectan unos 200 casos de niños en situación de vulnerabilidad grave por maltrato, el 30 % de ellos con una edad de 0 a 3 años, gracias a un protocolo de detección que se aplica desde el año 2000 y con el que se han detectado 2.200 casos.

Toda la plantilla de este servicio municipal cuenta desde ese año con formación para detectar indicadores de maltrato infantil, lo que permite que 200 de los 500 casos que se identifican en la región sean detectados a través del Samur, en colaboración de la Policía Municipal y servicios sociales.

Actualmente este servicio cuenta con atención 24 horas y todos los días del año por parte de un psicólogo especializado y el Ayuntamiento de Madrid lo considera el "estandarte" de todos los protocolos de carácter socio-legal en SAMUR-PC, según ha indicado el Consistorio madrileño en un comunicado.

Este protocolo vincula el trabajo de los sanitarios con el de los Servicios Sociales y los Agentes Tutores de la Policía Municipal, a los que se notifican indicios para investigar cada caso para valorar si el menor puede seguir con su familia. Solo si hay riesgo grace se procede al traslado directo del menor a un centro hospitalario.

INTERVENCIÓN COORDINADA PARA ATENDER LOS CASOS DE MALTRATO

Samur-Protección Civil ha celebrado la "V Jornada de Atención al maltrato infantil desde la emergencia, organizada conjuntamente por el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid, con la que se pretende analizar la intervención coordinada al maltrato infantil por parte de los ámbitos sanitario, servicios sociales y legal.

Según recuerda el Consistorio, datos de la Organización Mundial de la Salud indican que por cada caso de maltrato infantil detectado existen entre siete y ocho casos más que pasan desapercibidos. Debido a la multitud de factores que contribuyen al maltrato, el Ayuntamiento asegura que no se puede hablar de un perfil determinado de víctima, ya que éstas existen en todos los estratos de la sociedad ya sea sufriendo maltrato físico, psicológico o abuso sexual.

La Jefa de División de SAMUR-PC y una de las responsables de la jornada que se celebrará mañana, Rosa Suárez, señala que entre los indicadores que denotan "una situación de riesgo" hay un "desfase entre el peso y la edad del menor, un comportamiento triste, asustadizo, apático, inclinación y apego al personal sanitario o lesiones que nos son señaladas como recientes y que son antiguas o que se ubican fuera de las zonas habituales en personas de su edad".

FORMACIÓN Y SIMULACROS

Para detectar estos factores, la plantilla de Samur-PC recibe formación y hace simulacros sobre situaciones que los sanitarios pueden encontrar al acudir a una emergencia.

Según apunta Suárez en ocasiones al atender a adultos se encuentra una "situación de riesgo" de los menores en ese "entorno doméstico. Esta responsable señala la "retroalimentación" entre los sanitarios y el resto de servicios que permite saber los resultados de esa detección y "motiva a los profesionales para continuar atentos a la problemática".

"Una vez que se ha sufrido, el maltrato suele ser continuado e in crescendo, con consecuencias fatales para el desarrollo de los menores, que pueden terminar asimilando este patrón de conducta y reproducirlo en el futuro", añade esta profesional.

Suárez señala también la importancia de la ausencia de recursos en el entorno familiar para educar a los menores y que "muchas familias creen que están haciendo lo correcto" por lo que el Ayuntamiento instruye también "en el trato a los niños, cómo cuidarlos, fomentando factores de protección".