Remodelada la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel de La Paz

La Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del Hospital Universitario La Paz (UAAN), situada en la sexta planta del Hospital Carlos III, ha sido remodelada con tecnología de vanguardia para adaptar las antiguas instalaciones al manejo de enfermedades infecciosas de alta letalidad y alto riesgo de contagio, como la enfermedad por virus del ébola, la fiebre de Lassa o el coronavirus del medio-este, entre otras.

El Hospital fue designado en enero de 2015 por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud como centro de referencia en la región para el tratamiento de casos confirmados de ébola junto con otros seis hospitales del territorio nacional, ha informado el Gobierno regional. También en 2015 se designa Centro de Referencia Nacional para el tratamiento de enfermedades tropicales importadas en adultos y en niños. Se trata de la única unidad de España que ha atendido tres casos confirmados por enfermedad de virus ébola, siendo uno de los centros sanitarios que más casos de ébola, concentrados en un mismo equipo, ha atendido a nivel mundial.

Además de los casos confirmados por virus del ébola, la unidad ha sido activada en otras 14 ocasiones por casos sospechosos de fiebres hemorrágicas, lo cual implica la puesta en marcha de todos los protocolos funcionales.

El equipo de la UAAN está coordinado por el doctor José Ramón Arribas, jefe de Sección de Enfermedades Infecciosas, y está formado por un equipo estable de seis facultativos del Servicio de Medicina Interna, seis del Servicio de Medicina Intensiva, facultativos de Análisis Clínicos, siete supervisores de Enfermería, 31 Diplomados Universitarios de Enfermería, 21 Técnicos Auxiliares de Enfermería, seis Técnicos Especialistas de Laboratorio, tres Técnicos Especialistas de Radiodiagnóstico, siete celadores y personal de limpieza.

ESPACIO DE ALTA SEGURIDAD

Las reformas acometidas en la planta sexta del Hospital Carlos III, se han realizado sobre una superficie aproximada de 375 metros cuadrados con una inversión de 600.000 euros. El espacio contaba con ocho habitaciones, cuatro de ellas habilitadas con presión negativa, dos de hospitalización convencional y otras dos formaban parte del antiguo módulo de atención penitenciaria que existía en el hospital.

Cuatro de estas habitaciones se han reconvertido en dos con sus correspondientes esclusas de salida y descontaminación, así como un laboratorio en el que es posible realizar analíticas seleccionadas 'in situ'.

Las otras cuatro habitaciones que también formaban parte del módulo penitenciario así como la cabina de control policial y las zonas centrales, se han reconvertido en espacios de apoyo necesarios para la actividad asistencial de la unidad.

Las nuevas habitaciones tienen presión negativa desde la esclusa y filtración tipo HEPA para garantizar la contención de patógenos en suspensión. Las puertas de acceso y salida son automáticas, estancas y dotadas con sistemas de enclavamiento y seguridad, que garantizan el hermetismo de los recintos así como el estricto control de personal autorizado que accede a ellas.

Las ventanas también son herméticas y los aseos de las habitaciones están dotados de sistemas de desinfección con dosificación automatizada así como ducha de descontaminación ubicada en la esclusa de salida y apta para los trajes de aislamiento ventilados.

Todos los recintos están dotados de videocámaras que permiten el control visual permanente sin acceder al interior de las habitaciones, lo que minimiza los riesgos del personal.

Los sistemas de apertura y cierre de puertas, regulación de luces y persianas, el suministro de gases medicinales, los parámetros del sistema de climatización y ventilación así como la visualización del interior de los espacios se encuentran centralizados en el puesto del control de enfermería.

Además de los Equipos de Protección Individual (EPI), el hospital cuenta con EPIS autoventilados que permiten una mayor confortabilidad para el trabajo y cuya puesta y retirada se realiza conforme a lo protocolizado por el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales.

El personal se reentrena en todas las habilidades necesarias para atender enfermedades altamente contagiosas a lo largo del año con sesiones científicas multidisciplinares y con la elaboración de protocolos específicos para eventualidades o accidentes biológicos por contacto directo con fluidos del enfermo.