Pulseras de emergencia para personas con alzhéimer

La Comunidad de Madrid ha entregado este miércoles en la residencia Dulce Chacón de Parla 45 pulseras de emergencia con código QR para mayores afectados por demencia o Alzheimer en su fase inicial, dentro del programa 'No me olvides si me olvido'. La viceconsejera de Políticas Sociales y Familia, Miriam Rabaneda, destacó en el acto la importancia de este programa, desarrollado en municipios entre 5.000 y 40.000 habitantes, con el que la Comunidad de Madrid "persigue paliar, en la medida de lo posible, la incidencia que estas enfermedades tienen en la vida diaria de aquellos que las sufren".

Estas pulseras, creadas en colaboración con la Fundación Gozalbo-Marqués, llevan consigo la información necesaria para que, en caso de pérdida o emergencia de la persona mayor, ésta pueda ser localizada, permitiendo contactar con la familia.

Este programa puesto en marcha por la Comunidad dispone de 4.000 plazas para la atención a personas con alzhéimer en residencias o centros de día, y es la región española que más dinero destina a la atención a la dependencia con 1.256 millones de euros, que sirven para atender a más de 120.000 madrileños.

Rabaneda destacó que se trata de "unas cifras que nos obligan a los poderes públicos a dar todo nuestro apoyo y ofrecer todos los recursos posibles a los afectados y a sus familias".

ATENCIÓN A PERSONAS MAYORES

La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha la Estrategia de Atención a las Personas Mayores con un presupuesto de 6.790 millones de euros, que engloba 129 medidas para mejorar su calidad de vida, de las que ya se han cumplido un 65%.

Las medidas se centran en el envejecimiento activo y en la prevención de situaciones de dependencia, la atención a personas mayores autónomas en dificultad social, la elaboración de un catálogo de servicios y prestaciones para personas en situación de dependencia, la coordinación socio-sanitaria en el ámbito de la atención a la dependencia y al mayor, y en una organización integrada e innovadora en la prestación de servicios públicos.

Estas plazas forman parte de la Red de Atención a Personas Mayores en situación de dependencia de la región, en las que se presta atención específica en función de las necesidades de cada usuario.