La Policía desarticula dos redes de prostitución china que operaban en Parla

La operación que ha supuesto la desmantelamiento de dos redes de prostitución chinas rivales que actuaban en domicilios que utilizaban como casas de citas ubicadas en torno a un local de ocio de Parla, se ha saldado con medio centenar de detenidos en España y Francia y con la liberación de 25 mujeres, que recibían un trato "inhumano" hacinadas en habitaciones sin ventanas.

Según ha informado hoy el director de la Policía Nacional, Jose Ignacio Cosidó, estas mujeres, entre las cuales hay tres menores de edad, eran traídas previo pago de 14.000 euros bajo la promesa de que iban a trabajar en peluquerías con un sueldo de 4.000 euros mensuales, pero una vez en Madrid vivían encerradas en pisos de unos 6 metros cuadrados en los que no había ventanas o éstas estaban clausuradas y eran obligadas a ejercer la prostitución 24 horas al día.

Todos los arrestados fueron puestos en prisión provisional, mientras las víctimas están recibiendo ayuda asistencial a través de distintas ONG que colaboran con la Policía.

Las investigaciones policiales comenzaron en 2010 en torno al mencionado local de ocio, que abrió en 2009 para convertirse en un referente para la vida social de la población china en Madrid y propició un aumento en la demanda de servicios sexuales.

Las dos organizaciones desarticuladas rivalizaban entre sí con el fin de controlar el comercio sexual en la zona sur de Madrid. Entre las dos poseían un patrimonio compuesto por 11 fincas con un valor aproximado de 2.750.000 euros, lo que hace pensar que el volumen de negocio era elevado.

También, durante los meses que han durado las investigaciones, los agentes han podido constatar que las organizaciones compaginaban sus actividades delictivas de tráfico y trata de seres humanos con fines de explotación sexual con otras como el tráfico de estupefacientes, no solo entre las mujeres y sus clientes sino también entre terceras personas.

En los 16 registros realizados en varios domicilios de Madrid y la localidad de Parla, así como en un restaurante, se ha intervenido diversa documentación personal, 35.000 euros y 15.000 yuanes (1.800 euros) en efectivo, diversas sustancias estupefacientes --'cristal', cocaína, hachís-- en pequeñas cantidades y útiles de pesaje --balanza de precisión, bolsas monodosis--.

También se han intervenido armas de fuego --un arma automática con sendos cargadores y abundante munición y dos armas cortas simuladas y manipuladas para su uso con fuego real--, cócteles molotov preparados para uso, machetes, 18 teléfonos y cuatro vehículos.

OBLIGADAS A PROSTITUIRSE DURANTE 24 HORAS

Las víctimas llegaban a España desde china siempre engañadas, con la promesa de un trabajo por un sueldo superior a 4.000 euros en centros de belleza o masajes, según han precisado los agentes de la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos que han participado en la rueda de prensa.

Una vez en España eran sometidas de una manera implacable a prostituirse durante 24 horas; durante el día permanecían en los domicilios, donde les retiraban el pasaporte y permanecían hacinadas en habitaciones de menos de seis metros cuadrados, sin ventanas ni cerrojos, a la espera de que sus servicios fueran solicitados, y a partir de las 22 horas salían a captar clientes a locales de ocio.

Además de saldar la deuda contraída con la organización por su traslado a España, de entre 12.000 y 14.000 euros, las mujeres tenía que abonar el 40 por ciento de los beneficios obtenidos en cada servicio, con la obligación de ejercer la prostitución para la organización durante al meno un año.

En ocasiones las víctimas llegaban a España por vía aérea, directamente desde China o haciendo escala en Italia. En este caso bastaba con que esta tuviese su pasaporte original en vigor, mientras la organización que la había captado se encargaba de tramitar su visado Schengen fraudulentamente. El precio del traslado oscilaba en torno a los 14.000 euros, a abonar entre China y España.

Otras veces lo hacían mediante una combinación de rutas aéreas y terrestres. En este caso las víctimas salían de China en avión con destino a Turquía, portando su pasaporte original y visado de negocios turco. Una vez en Turquía, cruzaban ilegalmente la frontera con Grecia a pie y, desde este último país viajaban en avión hasta España con documentación falsa o falsificada proporcionada por la organización. En este caso, el precio del traslado oscilaba en torno a los 12.000 euros. "EXITO COMPLETO"

En palabras de Cosidó, el balance de la operación constituye un "éxito completo", ya que además de la detención de la práctica totalidad de los componentes de ambas organizaciones, incluidos sus cabecillas, se ha conseguido desmantelar el entramado financiero dispuesto por las organizaciones con el fin de canalizar los beneficios generados por la actividad delictiva.

Asimismo, ha indicado que este tipo de organizaciones cada vez tienen una mayor proyección internacional y, de hecho, una de estas dos había extendido su actividad a Francia, donde la colaboración entre la Policía española con la OCRIEST francesa ha permitido la desarticulación de la estructura con que contaba en territorio galo, donde han sido detenidas 25 personas más.

Además, el director de la Policía también ha hecho balance de los resultados del Plan Policial contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual que se presentó el pasado mes de abril y que pone a disposición de los ciudadanos y víctimas nuevos medios confidenciales de denuncia y colaboración, entre otras novedades.

En dos meses, del 17 de abril al 17 de junio, un total de 291 víctimas han sido asistidas a través de este plan y se han culminado 47 operaciones con 236 detenidos (60 de nacionalidad española, 57 rumanos, 43 chinos, 31 nigerianos y 20 paraguayos). Por otro lado, más de 200 personas han llamado al teléfono gratuito de atención a la víctima de trata (900 10 50 90), que funciona las 24 horas del día y 77 correos electrónicos han sido recibidos en la dirección trata@policia.es.