La Policía Municipal no hará persecuciones contra los manteros si entrañan riesgo a la seguridad

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La Policía Municipal de Madrid ha dictado una instrucción interna donde señala los riesgos de la venta ambulante ilegal, que dividirá por zonas preferentes, y prioriza el patrullaje disuasorio a pie con el objetivo de evitar "ocupaciones intensivas del espacio público" que puedan ser peligrosas.

Según detallan a Efe fuentes del área de Salud, Seguridad y Emergencias, esta circular publicada el viernes y firmada por el comisario general de la Policía Municipal, Teodoro Pérez, se lleva preparando varios meses ante los riesgos, "muy puntuales" pero existentes, en las intervenciones contra la manta.

Esta instrucción de carácter técnico busca "garantizar la convivencia y el buen uso del espacio público" y evitar "ocupaciones intensivas del espacio público" por parte de esta actividad ilegal.

Para ello, se diseñarán las actuaciones policiales con una graduación progresiva, dimensionando los dispositivos en función del número de vendedores ambulantes y también en función de la zona en la que se esté produciendo esta actividad, estableciendo áreas preferentes.

Así, estas intervenciones que deberán ser planificadas y ordenadas por los mandos y estar coordinadas entre las distintas unidades, requerirán de una fase previa de análisis que "incluye conocer las localizaciones con mayor problemática en función de horarios".

Entre los aspectos a analizar destaca la valoración de los planes de autoprotección de locales cercanos, es decir, las salidas de emergencias, la concentración de clientes, los anchos de acera así como la existencia de obras, para analizar las vías de evacuación y la correcta movilidad de las personas.

De esta forma, se dividirán las localizaciones en función de si hay riesgo "bajo, medio o alto" en la intervención, tanto para la ciudadanía y los vendedores ilegales como para los propios policías.

Las medidas que se tomen, previamente planificadas, darán prioridad a la protección de los bienes jurídicos superiores, es decir la ciudadanía y los agentes.

Como ejemplo desde el equipo de Gobierno explican que no se harán persecuciones si éstas entrañan posibilidad de arrollamiento.

Desde el mismo enfoque, se optará por los patrullajes disuasorios y preventivos a pie en zonas donde el uso de coches y motos pueda poner en peligro a los viandantes, como es el caso de las calles peatonales.

El objetivo es hacer cumplir la ordenanza que impide la venta ambulante ilegal en las calles y alcanzar un uso "respetuoso" del espacio público.

Desde el consistorio subrayan que con esta circular se busca un abordaje integral de la venta ambulante desde Policía Municipal, aunque se sigue priorizando la intervención sociolaboral y social.

La manta es un problema "complejo" que no se soluciona con "mano dura", al afectar a una población "poco numerosa en situación de vulnerabilidad y exclusión social" por lo que el problema no se resuelve solo con actuaciones policiales, añaden desde el Consistorio, que no detecta un mayor número de vendedores.

Respecto a Gran Vía, donde la presencia de manteros ha sido criticada por los grupos de la oposición de PP y Ciudadanos así como por sindicatos policiales, el Ayuntamiento señala que se va a cambiar el diseño de los patrullajes para aumentar la presencia disuasoria de los agentes.

El último en dar la voz de alarma respecto a la situación con los manteros ha sido el portavoz del Colectivo Profesional de Policía Municipal (CPPM) Alberto Cid, que en una entrevista en la Cadena Cope ha asegurado que la dejadez del Ejecutivo con los vendedores provoca un "efecto llamada".

Cid ha criticado la instrucción al entender que impide las persecuciones para no dañar a los viandantes.