Piden 10 años de cárcel para un acusado de matar a un hombre en Sol

Imanol M., un joven acusado del homicidio de un hombre de 34 años en el Metro de Madrid, ha asegurado en el juicio que el golpe que acabó con la vida de la víctima un año después por la gravedad se produjo en defensa propia para evitar el ataque de un grupo de personas que previamente estaba agrediendo a un indigente en la estación de Sol.

El joven, de 23 años, se sienta en el banquillo de los acusados por un delito de homicidio por imprudencia grave y otro por lesiones. Afronta una petición fiscal de diez años de prisión por estas infracciones penales.

Al acusado se le acusa del homicidio de un hombre, que falleció un año después de las lesiones que sufrió. Los hechos se produjeron a las seis de la madrugada del 26 de noviembre de 2012 cuando Imanol propinó a la víctima en el transcurso de una pelea un puñetazo que le hizo que cayera al suelo y se golpeara la cabeza.

Estaba previsto que el juicio se celebrara hace unos meses, pero el acusado no se presentó a la vista oral. Entonces, estaba ya en libertad condicional tras cumplir dieciséis meses de prisión preventiva, pero la Audiencia Provincial de Madrid dictó una orden de busca y captura. Ingresó en la cárcel de Navalcarnero hace 15 días.

En su declaración, ha relatado que salía de una discoteca -donde trabajaba-- y vio cómo un grupo de personas estaba pegando a un hombre mayor en el suelo, un indigente según familiares del enjuiciado. "Nos acercamos para ver qué pasaba. El señor se levantó y se fue. Nosotros también. Nos empezaron a insultar al grito de moros de mierda. Iros de aquí. A mí no me ofendía. Estaban muy agresivos y se enzarzaron con mi amigo que era marroquí", ha explicado.

Tras ello, se inició una pelea en la que se vio implicado. "Lo primero que me salió fue golpearlo. Fue un acto reflejo. Me defendí. Vinieron todos a por mí. Yo no le golpeé por ningún tipo de intención. No quería que pasara eso. Fue sin querer. No pensaba que iba a pasar eso", ha narrado entre lágrimas.

Uno de los vigilantes que presenció los hechos ha contado que el acusado le metió un puñetazoa y pensaron que le había matado conforme "a cómo sonó y cómo tenía la cara" la víctima. "Había un grupito bebiendo y uno se acercó y le dio un crochet", ha recordado detallando que fue un puñetazo de abajo a arriba.

El testigo ha recalcado que no hubo ningún incidente previo y el golpe se produjo sin mediar palabra. "Igual que le dio a él le podía haber dado a otro", ha reseñado el vigilante del Metro.

TESTIGOS DIRECTOS

Una amiga de la víctima ha comentado que estaba junto con un grupo de amigos en la Puerta del Sol y con el señor mayor al que se ha referido el acusado, con quien en ningún momento discutieron. "Se les acercó en un momento de la noche y hablaron con él", ha dicho.

En la estación, ha detallado que el acusado le dio un puñetazo a uno de sus amigos. "Fui hacia mi amigo y traté de que se despertara. Llegó el Samur y nos apartaron a todos", ha señalado la testigo, quien ha confirmado que la persona detenida era el agresor.

Otro de los amigos del fallecido ha precisado que el señor mayor les comenzó a molestar y le intentaron apartar del grupo, momento en que se acercó el procesado. "Fueron directamente a Víctor. Le vi ya en el suelo. Ellos se marcharon", ha explicado y ha destacado.

Uno de los agentes de la Policía Municipal que participó en la detención ha explicado que los vigilantes de Renfe les alertaron, dado que había una persona en el suelo. A los pocos minutos lograron su detención, siendo identificado por los amigos del fallecido.