Piden 16 años de cárcel para un acusado de asestar hasta diez puñaladas a su esposa

Una víctima de violencia de género ha relatado este lunes al tribunal que juzga a su ex pareja los hechos sufridos el 22 de julio de 2009 cuando éste trató de acabar con su vida asentándole hasta diez puñaladas, la mayoría dirigidas al corazón para asegurarse la muerte de la mujer. "Todas sus puñaladas iban directas al corazón. Sentí que me había matado. Mi hijo me suplicaba; 'mami no te mueras'", ha relatado la agredida a escasos metros de Francisco Antonio B.C., quien afronta una pena de 16 años de prisión por un delito de intento de asesinato y maltrato. Según la víctima, el ataque se produjo días después de que le comunicara su intención de terminar la relación.

Entre continuos sollozos, la mujer ha relatado que el día de los hechos dio un ultimátum al que había sido su pareja para que abandonara la casa ante sus reiteras negativas. Cuando regresó del gimnasio, se percató al disponerse a hacer la comida de que faltaba un cuchillo y se dirigió al dormitorio para preguntarle si lo tenía él.

"Al salir de la habitación me atacó por detrás con el cuchillo en el cuello y me llevó arrastrando a la cocina. Ahí, me atrapó y todas las puñaladas iban directas al corazón. No me daba tiempo a hacer nada por la velocidad en la intentaba acuchillarme", ha contado.

"Yo seguía luchando y se empeñaba en clavarme el cuchillo en el corazón. Me quedé sin fuerza y entró mi madre. Yo gritaba; mamá, me está matando. Mi hijo suplicaba; mami no te mueras, no te mueras por lo que más quieras", ha añadido.

La mujer ha relatado que cayó al suelo con el cuerpo lleno de sangre, pensando que estaba a punto de morir. "Sentía que me iba. La sangre corría por mi cuerpo", ha relatado la víctima, quien ha explicado que con las últimas fuerzas que le quedaba, le dijo a su madre que llamara al 016 y al Samur para que le atendieran.

Frente a su relato, el procesado ha explicado que él había dejado la relación porque la mujer le había llevado a la ruina. Además, ha indicado que ambos trataron de coger el cuchillo, iniciándose un forcejeo sin intención de apuñalarle. "Me puse como loco. Estaba muy nervioso porque me había dejado en la ruina", ha dicho.

RELATO DEL FISCAL

El acusado, que se encuentra privado de libertad por los presentes hechos, mantuvo hasta mediados de 2009 una relación sentimental con la víctima. En julio de ese año, la mujer decide terminar la relación y le pide que se marche del domicilio común.

El día 22, el procesado, sobre el que ya pesaba una condena previa por un delito de lesiones contra otra pareja, aprovechó que la mujer se encontraba fuera del domicilio común para coger de la cocina de la casa un cuchillo con una hoja de unos 20 centímetros, para a continuación irse al dormitorio a la espera de que la víctima regresara a casa.

"Cuando la mujer llegó al piso echó en falta el cuchillo y le preguntó si sabía dónde estaba, a lo que Francisco Antonio respondió que no sabía", relata el fiscal.

Pero al darse la vuelta para regresar a la cocina, el acusado aprovechó para de manera sorpresiva y sin darle posibilidades de defensa, clavarle reiteradamente el cuchillo con el claro ánimo de quitarle la vida.

Al verse atacada, la mujer pidió auxilio a su madre, con la que vivían, a los sobrinos que estaban con ellos y a su hijo, todos menores de edad, con la idea de ser socorrida. Pese a la presencia de la familia, el acusado aún le propinó una décima puñalada, y sacando el cuchillo del cuerpo de la víctima amenazó con el arma a su ex suegra.