El PSOE quiere regular el derecho a una muerte digna en la Comunidad de Madrid

El PSOE quiere regular el derecho a una muerte digna en la Comunidad de Madrid

El PSOE ha registrado en la Asamblea de Madrid una Proposición de Ley con la que busca garantizar en la Comunidad de Madrid el derecho a una muerte digna regulando que las personas que se encuentren en el proceso final de su vida puedan rechazar intervenciones o tratamientos propuestos por profesionales sanitarios aunque ello conlleve "acortar su vida o ponerla en peligro inminente" así como recibir "sedación paliativa" si lo desean.

La propuesta que ha sido admitida a trámite por la Mesa de la Cámara regional, tiene como objetivo, según los socialistas, "garantizar el derecho de los pacientes a una buena atención sanitaria en el proceso final de la vida, regular los deberes de los profesionales y definir las garantías que las instituciones sanitarias están obligadas a ofrecer".

El documento recoge por una parte los derechos de estos pacientes donde se contempla que éstos tendrán derecho a negarse a "recibir información sanitaria sobre su situación", que pueden rechazar intervenciones o tratamientos propuestos por profesionales sanitarios aunque ello conlleve "acortar su vida o ponerla en peligro inminente" o a "la retirada de medidas en soporte vital en situaciones irreversibles".

DERECHO A LA SEDACION PALIATIVA

Uno de los puntos clave de la Proposición es que los pacientes en situación terminal tendrán derecho a recibir sedación paliativa del equipo de profesionales sanitarios responsable de su atención, "aunque ello implique un acortamiento de la vida mediante la administración de fármacos en las dosis y combinaciones requeridas para reducir su conciencia".

Por otro lado, se especifican los deberes de los profesionales sanitarios. Los médicos tendrán que garantizar el derecho a la información del paciente y a que formule instrucciones previas que deben ser respetadas, a proponer intervención sanitaria a personas en fase terminal asegurándose que está clínicamente indicada así como la obligación de respetar los valores, creencias y preferencias de los mismos en la toma de decisiones.