Normalidad en el ramal Opera-Príncipe Pío tras el accidente con 22 heridos que Metro investiga

El ramal Opera-Príncipe Pío ha iniciado la jornada del jueves funcionando con normalidad tras el accidente del miércoles, que dejó 22 heridos leves después de que un tren impactara contra la pared final de la estación de Príncipe Pío, conocida como topera, tras no poder frenar al llegar al final de la vía, según ha informado Metro. Los técnicos encargados de los trenes de Metro de Madrid están realizando las primeras revisiones del tren con el objetivo de "ir esclareciendo las causas del accidente".

El miércoles, el Secretario General de UGT en Metro de Madrid, Teodoro Piñuelas, explicó que la causa del choque del tren de Metro contra una pared topera "podría ser técnica". Piñuelas señaló que "el conductor del tren, que llevaba puesto el piloto automático, intentó frenar y no pudo" y atribuyó este impedimento a "un posible problema en el tren o en las vías".

Mientras, el secretario de CCOO en Metro de Madrid, Ignacio Arribas, decía que el accidente se debió a "un problema en los frenos". "Parece ser que ha fallado el modo de conducción en el túnel, donde se debe circular en automático, y al hacerse cargo el conductor de la marcha del tren y circular en manual, ha intentado frenar al entrar en la estación y los frenos neumáticos no han respondido", decía Arribas.

22 HERIDOS ATENDIDOS

Como consecuencia del accidente, que ha tenido lugar sobre las 19.15 en el ramal Ópera-Príncipe Pío, el Samur ha atendido a un total de 22 personas con lesiones o heridas de "carácter leve y muy leve", de las cuales once han sido trasladadas a los hospitales Doce de Octubre, Clínico y Concepción, según Emergencias Madrid.

Entre los trasladados a hospitales para una revisión más exhaustiva se encuentran el conductor del tren, con un fuerte golpe en un ojo, y una mujer embarazada, según la misma fuente. El tren circulaba por el ramal Ópera-Príncipe Pío y al llegar llegar a la estación Príncipe Pío el vagón de metro fue incapaz de frenar completamente a tiempo, impactando contra la topera de la vía. El conductor del metro pudo avisar por megafonía a los viajeros de que se produciría un frenazo brusco y les instó a que se tiraran al suelo para evitar contusiones mayores.

Desde el andén, uno de los vigilantes de seguridad de turno fijo ha confirmado que oyó un ruido "contundente" que le hizo pensar en un principio que algún tipo de "artefacto explosivo" había estallado. Algunos metros más allá, la dependienta del puesto 'Taconcitos', situado justo enfrente del andén, ha recordado especialmente la "rápida" actuación de los servicios de emergencia que atendían a los viajeros, muchos de los cuales salieron por su propio pie.

Precisamente, la afluencia de sanitarios, bomberos y policía ha sido para el dependiente Juan Carlos Hernando, responsable de una heladería algo más lejana, ha sido lo más relevante, ya que, según ha afirmado, "todo fue rapidísimo" y apenas oyó el impacto del tren contra la topera. Al menos durante dos horas ha durado el constante ir y venir de sanitarios, en palabras de Juli, que en ese momento atendía el mostrador de su tienda de ropa situada aproximadamente a 40 metros de las vías del tren.

"Parecía grave porque había un montón de gente", ha relatado, y ha añadido que algunos comerciantes de los puestos que se encuentran frente al centro comercial bajaron a preguntar qué había pasado alertados por el número de ambulancias y dispositivos policiales.

Por su parte, una portavoz de Metro de Madrid que acudió al andén junto a responsables de esta compañía ha declinado hacer declaraciones al entender que no podían aportar más información de la ya facilitada por los servicios de emergencia. Pese a ello, se ha esforzado en desvincular este accidente, que ha calificado de "hecho aislado", de otros ocurridos en las últimas semanas.

El servicio en esta línea permanecerá cerrado durante lo que queda de día, mientras se investiga el fallo que Metro ha motivado este incidente.