Muere una bebé olvidada por su padre en un vehículo en Sanchinarro

Una bebé de 21 meses de edad ha muerto este miércoles en el madrileño barrio de Sanchinarro tras pasar horas sin atención en la parte de atrás del coche aparcado, olvidada por su padre cuando se fue a trabajar, según ha informado a Europa Press una portavoz de la Jefatura Superior de la Policía.

Tras recibir el aviso, hasta el lugar, situado en la calle Ana de Austria, llegaron a las 16 horas sanitarios del Samur-Protección Civil, que practicaron a la pequeña 45 minutos de maniobras de reanimación cardiopulmonar, que resultaron infructuosas.

Por circunstancias pendientes de aclarar, el padre de la bebé tenía el recado de la madre de llevarla esta mañana a la guardería, pero el hombre se olvidó y dejó a la pequeña en la parte detrás del coche, que aparcó en el número 32 de la calle Ana de Austria, en Sanchinarro, para irse a trabajar.

La madre fue a buscar a la pequeña, de 21 meses, a la escuela infantil pero los cuidadores le advirtieron que no había venido esta mañana. Entonces, tras una conversación con el padre, la progenitora acudió al lugar donde había estacionado el coche y descubrió a la pequeña inconsciente.

La pequeña ha permanecido unas 7 horas en el interior del vehículo cerrado, estacionado muy cerca de la guardería.

El hombre ha sido detenido pero aún no ha podido ser interrogado por la Policía, ya que está hundido emocionalmente, por lo que está recibiendo ayuda psicológica.

La Policía Nacional investiga los hechos para conocer las circunstancias de lo ocurrido. El responsable podría ser acusado de homicidio imprudente.

SEIS NIÑOS MUERTOS EN LOS ÚLTIMOS 11 AÑOS

Con esta nueva tragedia son ya seis los niños que han muerto en España en los últimos once años en el interior del coche familiar tras permanecer varias horas encerrados por olvido y descuido de sus padres.

El último caso había ocurrido el pasado mes de agosto en Manacor, Mallorca, donde murió una bebé de 10 meses por un fuerte golpe de calor después de que su abuelo la dejara olvidada en el coche unas ocho horas.

No era la primera vez que ocurría un suceso parecido. En julio 2009 murió un niño de tres años en la localidad de Leioa (Vizcaya) después de que su madre también se olvidara de dejarlo en la guardería; el pequeño se quedó dentro del coche mientras ella iba a trabajar.

En el verano de 2008 se sucedieron en pocos días dos casos similares: el 18 de julio un niño de dos años murió por deshidratación en Sevilla y el 31 de julio un bebé de tan sólo 25 días falleció en el maletero de un coche en Olot (Gerona) al parecer por un descuido del padre, que introdujo la canastilla en el vehículo sin percatarse de que dentro estaba el pequeño.

En 2007 había fallecido una niña de 21 meses en el interior de un coche cerrado en Jávea (Alicante).