Miwa: "Mi caso será una lección para que no vuelva a ocurrir"

Miwa Buene

El congoleño Miwa Buene, que quedó tetrapléjico por un brutal golpe, ha manifestado este jueves estar "muy contento" al conocer la condena de 10 años de prisión impuesta a su agresor y confió en que su caso sea "una lección para que no vuelva a ocurrir" a otras personas. Según explicó en rueda de prensa, junto a su mujer, él no tiene "odio" contra su agresor, ni tampoco su familia y hermanos. "El seguirá su vida en la cárcel y yo seguiré una vida diferente en una silla de ruedas", manifestó.

"La condena que ha caído a Roberto -el agresor- debe ser una lección para otras personas", ha insistido Miwa durante la rueda de prensa que ha concedido junto a su mujer, Mirella, y el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, tras haberse hecho pública la sentencia. "Han sido tres años y medio de lucha hasta llegar aquí", ha comentado Miwa, que ha reconocido que no siente rencor hacia el agresor, aunque si éste le hubiera pedido perdón en el juicio, no se lo hubiera dado.

Ibarra, que ha comentado que dejar tetrapléjica a una persona es la "peor condena", ha adelantado que no va a recurrir la sentencia, aunque se haya rebajado su petición de pena de doce a diez años, ya que el fallo explica que la agresión tuvo el agravante racista y de alevosía, y que recoge una gran "pedagogía social" en contra de la intolerancia.

En la Fundación de Lesionados Medulares de Madrid, donde actualmente reside, Miwa se ha mostrado esperanzado por el futuro e Ibarra le ha invitado a que forme parte como "activista" del Movimiento contra la Intolerancia.

Con semblante triste, la mujer ha querido aprovechar la oportunidad de lanzar un mensaje a las personas racistas al asegurar que lo único que les espera es la cárcel. "El daño que ha hecho a Miwa quedará para siempre. No sé qué sorpresa me va a regalar la vida más adelante", ha manifestado Mireia, pero ha reconocido que ya no le quedan ánimos por la intensa lucha llevada a cabo estos tres últimos tres años.

JURISPRUDENCIA

Por su parte, Ibarra ha valorado de forma positiva el fallo de la sentencia de la Audiencia madrileña al ser "pedagógico", si bien ha discrepado en que el golpe se enmarque en un dolo eventual al supuestamente no haber tenido Roberto conciencia del alcance que podría tener su agresión.

Tras anunciar que no recurrirá la sentencia, ha destacado que contemple la agravante de discriminación racista y alevosía, puesto que ello supone "un avance en la lucha jurídica contra la intolerancia racista". A colación, ha aludido al caso de Carlos Palomino, a cuyo agresor se le aplicó la agravante de odio ideológico.

"La lucha jurídica contra la intolerancia avanza y esta sentencia contribuye al acervo de conocimientos que hay que tener para luchar contra esta lacra", ha reseñado Ibarra respecto a la jurisprudencia que sienta el fallo de la Audiencia.

En cuanto a la indemnización de 1,5 millones de euros, Ibarra ha destacado que es "una parte importante porque Miwa tiene que gestionar su futuro", teniendo en cuenta los costes médicos que le supone su actual estancia en la Residencia de Lesionados Medulares de Vallecas.

"El agresor tiene que contribuir a paliar el daño porque nunca se va a reparar", ha aseverado Ibarra, quien ha indicado que Roberto pagará sólo una parte de la cuantía al no contar con ese patrimonio.

Por último, ha recordado cómo Miwa y su mujer tenían ganas de morir durante los meses que pasaron en el Hospital de Parapléjicos de Toledo, mientras que ahora quieren luchar por "un proyecto de futuro" tanto laboral como en lo relativo a su estado de salud.