El Metro entre Torrejón y Chamartín se inaugurará dentro de dos años y medio

La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, ha colocado este miércoles la primera piedra de las obras del Metro que enlazará Torrejón de Ardoz y Chamartín en solo 20 minutos, una infraestructura que beneficiará a 120.000 vecinos y que está previsto que comience a funcionar dentro de dos años y medio. Según ha explicado Aguirre, la construcción del Metro a Torrejón, que costará 68 millones de euros y se realizará en dos fases, era uno de los compromisos del PP para esta legislatura, pero el comienzo de la obra se ha retrasado tres años por los continuos desacuerdos entre la presidenta y la anterior ministra de Fomento, Magdalena Álvarez.

Aguirre ha recordado que la Comunidad, que financiará en solitario esta obra, necesitaba las "bendiciones" de Fomento para poder realizarla, debido a que una buena parte del trazado discurre por la "vía de contorno" de Renfe, de casi 22 kilómetros, que bordea el barrio de Hortaleza y que ahora está prácticamente en desuso. Según Aguirre, la Comunidad de Madrid "no estaba acostumbrada a un gobierno que impide utilizar las vías públicas" y por eso ha lamentado que con Magdalena Álvarez no "hubiera manera" de consensuar el Metro a Torrejón, pero ha agradecido "a título personal y como presidenta de los madrileños" que su sucesor, José Blanco, sí lo aceptara.

Esta infraestructura beneficiará directamente a los 120.000 habitantes de Torrejón de Ardoz y representa una conexión rápida y directa con Madrid capital y una importante mejora en la calidad de vida de sus vecinos.

La primera fase de las obras que se hoy se inician, concluirá con una estación en la céntrica calle Londres del municipio y ayudará a descongestionar la Carretera de Barcelona (A-2) por la que circulan diariamente más de 145.000 coches de media.

De la nueva estación de la calle Londres, cerca del centro del municipio, el Metro discurrirá después por un túnel de casi dos kilómetros, empalmará con las vías de RENFE y finalizará en Chamartín, sin hacer paradas intermedias.