Metro de Madrid suspende la retirada de amianto en trenes por orden judicial

Dos trenes de Metro de Madrid
Dos trenes de Metro de Madrid

Metro de Madrid ha paralizado los trabajos de análisis y retirada de amianto en trenes, acatando una orden judicial a instancias del sindicato de maquinistas, que sospecha que la empresa pudiera destruir pruebas de la presencia de amianto al "desmantelar y achatarrar" las cabinas de los trenes más antiguos.

El pasado 20 de enero, el sindicato de maquinistas pidió al Juzgado de Instrucción de Madrid número 23 -que investiga un presunto delito contra los derechos de los trabajadores por su exposición a amianto- la suspensión del desamiantado de los trenes "clásicos" en el depósito de trenes de Metro en Cuatro Vientos.

"La presencia de amianto en sí misma no es peligrosa"

Según los maquinistas, Metro podría estar destruyendo pruebas en el desamiantado de los trenes "clásicos", con lo cual se podría producir una "pérdida de pruebas" para demostrar la incidencia del amianto en los casos de enfermedad de trabajadores.

Destrucción de pruebas

El portavoz del sindicato Juan Antonio Ortiz ha apuntado que optaron por pedir a la justicia la paralización del desamiantado "en el material móvil" tras reclamar a Metro de forma infructuosa información sobre el amianto en las cabinas y al conocer que se estaban destruyendo dichos trenes en el depósito.

Fuentes de Metro han explicado que han paralizado los trabajos de erradicación de amianto en trenes, aunque la empresa pedirá al juzgado que autorice la reanudación de estas labores para poder continuar con el plan de desamiantado.

"No hay riesgo para trabajadores ni usuarios"

Mientras tanto, si un tren se avería y ello implica tener que actuar en una pieza con amianto no se podrá solucionar hasta que no se reanude el plan de desamiantado, según han explicado las mismas fuentes de Metro, que precisan que "de momento se seguirá circulando con normalidad".

"No hay ningún riesgo -dice Metro- para trabajadores ni para los usuarios por el hecho de que haya piezas en algunos trenes y en partes de estaciones antiguas", han recalcado, ya que "la presencia de amianto en sí misma no es peligrosa", como sí lo es "que emita fibras al ambiente y se inhalen".