El Metro de Madrid se estrena como soporte publicitario para evitar "tocar sus tarifas"

El Metro de Madrid se estrena como soporte publicitario para evitar "tocar sus tarifas"

La estación de Sol del Metro de Madrid ha amanecido hoy rebautizada por obra y gracia de una campaña publicitaria pionera en España, utilizada por sus gestores como fuente financiera para "equilibrar" las cuentas del tren metropolitano y evitar "tocar las tarifas". Los viajeros que utilizaban la línea 3 del Metro en su estación de Sol se han encontrado con que desde hoy y durante un mes se llamará Sol Galaxy Note, como parte de una campaña para promocionar una terminal telefónica móvil de última generación de una conocida marca.

Los accesos a la estación, los carteles y parte de la señalización ha sido diseñada para incluir el lema de la campaña publicitaria, que incluye varios puestos de información donde los usuarios pueden utilizar unidades del teléfono publicitado.

La estación pionera para esta iniciativa publicitaria es una de las más concurridas de Madrid y está en la plaza más emblemática de la ciudad.

El consejero se Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Pablo Cavero, rodeado de un nutrido grupo de periodistas y de curiosos, se ha deshecho en alabanzas y en expresiones de satisfacción por el "éxito" de la campaña, que ya la víspera generó miles de respuestas en las redes sociales de Internet.

Las cifras de la campaña publicitaria "se están quedando cortas", ha dicho Cavero acerca de "unos ingresos de más, que no estaban previstos en los presupuestos para 2012".

Tras asegurar que "tocar las tarifas es algo muy sencillo y poco imaginativo", Cavero ha afirmado que "el primer objetivo (de la campaña publicitaria) es mejorar los ingresos de forma creativa" para intentar aliviar la ayuda que el gobierno regional presta al Metro de Madrid.

Cavero ha apuntado, con respecto a los costes de este sistema de transporte masivo, que de cada diez euros de gasto el usuario paga 4, con lo cual se genera un déficit de 6 euros que al cabo de un año supone que la Comunidad deba desembolsar 800 millones de euros.

El Gobierno regional de Madrid tratará de aprovechar las "grandes oportunidades de ingresos" que tiene su Metro, que, con 300 paradas, tiene el mayor ratio mundial de estaciones por habitante, y por cuya estación de Sol, por ejemplo, transitan cada día unos 65.000 viajeros.

Al hablar de oportunidades, Cavero ha recordado que esta misma semana se ha entrevistado con Gilberto Kassab, el alcalde de Sao Paulo, una ciudad de once millones de habitantes "que viene a Madrid a aprender de la tecnología de Metro".

El político ha asegurado que si se repite la historia de éxito la experiencia podrá extenderse a otras estaciones de manera que los ingresos puedan ayudar a equilibrar las finanzas públicas y servir de soporte publicitario a las empresas que lo quieran contratar.

Un negocio del que se negó en varias ocasiones a dar cifras teniendo en cuenta que se trata, ha dicho, de una experiencia "piloto" puesta en marcha por primera vez en España, aunque sí se ha comprometido a ofrecer información al cabo de un mes, cuando concluya la experiencia.

Cavero ha echado mano del "orgullo madrileño" por disponer del "mejor metro del mundo", según -ha dicho- el criterio de los especialistas que analizan constantemente estos medios de transporte en las principales ciudades del globo. Y aseguró también que "dentro de esa segunda ciudad que habrá debajo de Madrid" el Metro seguirá utilizando su infraestructura como medio publicitario, además de las tiendas, servicios y comodidades que tendrá en el futuro.

La experiencia publicitaria ha generado opiniones a favor y en contra en las redes sociales en Internet, donde los usuarios han propuesto alteraciones en los nombres de las estaciones.

Entre las más ocurrentes figuran como "Guzmán, el 'kinder' Bueno", por la de Guzmán el Bueno; "Hoy puede ser un Gran Vía", por la de Gran Vía; "Viva la República Argentina", por la estación de República Argentina, o "Callao estás más guapo", por la de "Callao.