Las calles de Madrid esconden galerías de arte temporales y andantes

Las calles de Madrid son una galería de arte andante, aunque a veces pasan desapercibidas por ciudadanos con demasiada prisa, porque el arte urbano inunda la capital en sus barrios, muros, cerramientos de comercios, puertas y escondidos lugares.

Guillermo de la Madrid y Diana Prieto fundaron en 2012 Madrid Street Art Project (MAPS), una asociación para "poner en relieve el arte urbano" escondido en la ciudad y que "necesita ser descubierto".

En ocasiones, el arte urbano se convierte en la forma más eficaz de crear conciencia en los viandantes, con sus mensajes y fuerte impacto visual que crean la duda: "¿Cuándo ha aparecido esto aquí?".

Los artistas están en "constante movimiento" a pesar de ser considerados como "ilegales", explican desde el colectivo y señalan que cada vez se está "alejando más del estigma de vandalismo".

Por ello, el arte urbano se está convirtiendo en una de las expresiones artísticas con mayor crecimiento, ya que por su carácter "abierto, público y accesible" puede llegar a prácticamente cualquier espectador, incluso sin su intención.

Barrios como Lavapiés, Malasaña o Chueca son los elegidos por artistas urbanos como Dingo, El Rey de la Ruina, Alice o Borondo para plasmar sus obras y cuentan con vecindario "multicultural y con un perfil de vecinos jóvenes implicados con el arte".

MAPS organiza "safaris urbanos" para recorrer a pie el universo artístico que está escondido en las calles madrileñas. "No sólo vemos la obra, también hablamos de las piezas, los artistas, las técnicas y de su interacción con el medio", cuenta De la Madrid a Efe.

Desde MAPS aseguraran que ha habido un "cambio" en las instituciones, porque se han empezado a "dar cuenta del valor del arte urbano", y afirman que "cada vez están más por la labor de fomentarlo".

Ellos han sido los encargados del comisariado y coordinación, junto a Georg Zolschow, de una "intervención de igualdad" en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid (Distrito Centro), con la creación de tres obras para "aportar su granito de arena a la visualización de esta larga lucha a través del arte urbano".

"Socialmente iguales, humanamente diferentes, totalmente libres", aclamaba la revolucionaria Rosa de Luxemburgo, y este lema ahora está inscrito en un gigantesco mural en pleno barrio de Lavapiés, coronado por los corazones que tantas veces se han reproducido en las persianas de los comercios de Madrid y que ha sido creado por El Rey de la Ruina.

La artista argentina afincada en Valencia Hyuro pintó el mural "Reciprocidad" para trasladar el concepto de género a un lugar "más amplio y más plural".

Por último, el Mercado de San Fernando de Lavapiés acoge la obra de Pincho para representar los "tejidos de barrio", que conforman una estructura sostenida por hombres y mujeres.

Por desgracia, estas obras pueden ser temporales, al igual que las poéticas frases que inundaron los pasos de peatones de Madrid, como "Mi más sentido bésame" o "Te comería a versos", y que fueron obra del grupo BoaMistura.

Por eso, es necesario aprender a mirar a nuestro alrededor para disfrutar del grafiti, el arte urbano, mientras nos dé tiempo.