Madrid cuenta ya con 110 taxis eléctricos

La ciudad de Madrid cuenta desde este martes con 110 nuevos taxis eléctricos. Con su entrada en circulación la capital se convierte en una de las ciudades del mundo con una mayor flota de este tipo de vehículos respetuosos con el medio ambiente. La puesta de largo de estos taxis, ha tenido lugar en las inmediaciones del Ayuntamiento de Madrid y a ella ha asistido la alcaldesa Manuela Carmena.

POCO ATRACTIVOS PARA ALGUNOS TAXISTAS

Son taxis totalmente eléctricos. Ya han comenzado a circular por las calles de Madrid pero aún para muchos taxistas son cosa del futuro. La falta de puntos de recarga y sobre todo, su escasa autonomía, les hacen poco atractivos para muchos profesionales del sector. Lo que nadie pone en duda es que este tipo de vehículos son mucho más ecológicos. De hecho, no producen emisiones contaminantes.

A corto plazo se esperan modelos más eficientes y con mayor autonomía. Serán entonces mucho más atractivos para los taxistas, que, pese a todo, hacen una última crítica. El precio de estos modelos, más elevado, y la falta de ayudas para conseguirlos.

Si no se incentiva su compra, critican los autónomos, será difícil que apuesten por ellos.

Nissan y La Ciudad del Taxi firmaron un acuerdo el pasado mes de mayo para que la ciudad de Madrid cuente con una de las flotas de eTaxis más grandes del mundo. El modelo elegido es el Nissan Leaf del que, en una primera fase, se entregaron 50 unidades. Este martes se ha completado la entrega de las 110 unidades previstas.

La Comunidad de Madrid cuenta con un programa especial para la ayuda al sector del taxi, el PIAM (Plan de Incentivos Autotaxi), que tiene previsto abrir su convocatoria 2016 en el mes de junio, con carácter retroactivo y un millón de euros de presupuesto.

Madrid se convierte así en una de las capitales del mundo con una mayor flota de taxis eléctricos, a la altura de Ámsterdam, donde se vendieron 100 unidades EV Nissan (LEAF y eNV200) o de Budapest con 65 Leaf.

LA RECARGA RÁPIDA, IMPRESCINDIBLE

Por la experiencia de los ‘taxistas eléctricos’ que hoy por hoy operan en Madrid es imprescindible la recarga a mediodía para poder cubrir el servicio completo. Hasta hoy en Madrid la única posibilidad de realizar estas recargas son los concesionarios Nissan, que la ofrecen de forma gratuita o en la metrolinera de Sainz de Baranda, una instalación que frecuentemente se encuentra averiada. Una red en principio limitada e insuficiente para la gran cantidad de vehículos que estipula este acuerdo.

Por ello Nissan ha puesto a disposición de Ciudad del Taxi una red de recarga formada inicialmente por aproximadamente 50 puntos. Se trata de varios cargadores Wall Box de carga normal y semirápida (3,7 y 7,3 kW) y Quick Charge, recarga rápida, que se sitúan tanto en los domicilios de los taxistas como en la sede de Ciudad del Taxi de forma que se pueda gestionar tanto la carga nocturna como la diurna.

Operaciones como esta tienen que servir para que en Madrid se instale una red de recarga rápida al menos similar a la existente en Barcelona, que pueda ser utilizada de forma práctica, mediante el abono de la electricidad recargada, a cambio de asegurar su correcto mantenimiento y gestión que incluya la posibilidad de conocer en cada momento el estado de servicio y la ocupación de los puntos de recarga.

La Comunidad de Madrid ha reiterado su plena disposición para que la infraestructura de recarga se implemente y sea una realidad que permita la efectiva incorporación del vehículo eléctrico a las calles de la capital.

LA COMUNIDAD DE MADRID DESTINA 2 MILLONES DE EUROS AL AÑO

Este año se van a vender en nuestro país unos 4.000 coches eléctricos, aunque la cifra supone apenas un 0,2% del total de las ventas de automóviles. El 40% se comprarán en Madrid.

Los fabricantes insisten en que los ahorros son para un particular de 2.000 euros, para una empresa de 2.600 y para un taxi de 4.500. Son conscientes además de las limitaciones que frenan su expansión, desde la falta de ayudas a la necesidad de más puntos de recarga.

Limitación que comparte la comunidad de Madrid que destina anualmente 2 millones de euros para sustituir taxis y furgonetas por vehículos menos contaminantes.

Los fabricantes calculan que si el año que viene se vendieran unos 12.000 unidades sustituyéndolas por coches con una antigüedad entre 12 y 15 años se ahorrarían 40 millones de toneladas de C02 y 16 millones de litros de combustible.