Madrid se une al Programa Hábitat-ONU por un desarrollo urbano sostenible

El Ayuntamiento de Madrid ofrecerá apoyo técnico y financiero al Programa Hábitat de las Naciones Unidas, destinado a fomentar el desarrollo urbano sostenible y hacer de las ciudades "centros inclusivos" de crecimiento económico, de progreso social y de sostenibilidad ambiental.

El acuerdo de colaboración, en el marco del cual el Ayuntamiento aportará 500.000 euros, ha sido suscrito hoy por la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y por el director ejecutivo del programa ONU-Hábitat, el exalcalde de Barcelona (1997-2006) Joan Clos.

En una rueda de prensa ofrecida en la sede del Ayuntamiento madrileño, Carmena ha destacado que el acuerdo satisface la necesidad de establecer "políticas compartidas de reflexión y estudio" que aporte a la ciudad "mejores prácticas" y aprendizaje de lo hecho en otros países.

ACUUERDOS ESPECÍFICOS

En virtud des este acuerdo, Madrid participará en acuerdos de colaboración específicos con el proyecto ONU-Hábitat y trabajará por comprometer "a los principales actores de la sociedad civil madrileña" para su implicación en el proyecto.

Carmena ha explicado también cómo su Gobierno, "desde el primer momento", repartió las competencias de vivienda en las áreas de Equidad y Desarrollo Urbano Sostenible con la idea básica de que "el derecho humano a la vivienda debe tener la capacidad constitucional de que sea ejercitable".

"Queremos desarrollar todas las políticas necesarias desde el punto de vista teórico y práctico para hacer realidad el derecho a la vivienda", ha dicho la alcaldesa de Madrid.

Joan Clos ha explicado que, en el marco del convenio, Madrid participa y contribuye al debate de la cumbre Hábitat III, que "evaluará lo sucedido en los últimos veinte años en términos de procesos de urbanismo y ofrecerá una perspectiva para las dos décadas venideras". En octubre próximo, Ecuador acogerá la tercera cumbre Hábitat, que se celebra cada veinte años.

En esa cumbre, según Clos, serán debatidas las "responsabilidades municipales" en la urbanización a gran escala en las grandes ciudades, en temas como espacio público, movilidad, tráfico de vehículos, derecho a la vivienda y a la dignidad urbana y "la capacidad de las ciudades de generar nuevas actividades económicas y mayores posibilidades de empleo".

CAMBIO CLIMÁTICO

Clos ha alertado también sobre la necesidad de debatir "el cambio climático y todos sus aspectos" y ha advertido cómo las inundaciones y las sequías están generando unos movimientos de población que aún no afectan a Europa. El director ejecutivo del programa ONU-Hábitat también ha mencionado que uno de los problemas europeos "más resistentes y difíciles de encarar" en las últimas dos décadas es la accesibilidad a la vivienda.

Según Clos, el encarecimiento y la dificultad de acceso a la vivienda en las ciudades ha hecho que "las clases populares y las clases medias cada vez más se ven expulsadas del centro" de las urbes debido al hecho de que la urbanización se acometa "desde principios de rentabilidad económica" y no desde un punto de vista de planeamiento urbanístico.

El hecho de que la accesibilidad sólo sea posible en periferias alejadas incide, ha dicho Clos, en desigualdades, en costos de transporte y movilidad.

El delegado del Área de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento madrileño, José Manuel Calvo, ha resaltado la labor que se desarrolla ya en la capital, como el debate del marco legal que debe regular el "desarrollo urbano eficaz" en el siglo veintiuno o la forma en que la ciudad pueda "absorber con mayor agilidad" las demandas y necesidades que vaya teniendo.

MOVILIDAD Y ESPACIO PÚBLICO

Calvo ha añadido que el Ayuntamiento también ha acometido el debate sobre movilidad y espacio público "como elementos centrales para garantizar el derecho a la ciudad y el derecho a la salud, teniendo en cuenta que el tráfico ya no es sólo un problema de congestión, sino también de contaminación" del aire.

José Manuel Calvo ha explicado cómo en el marco de este debate, el Ayuntamiento ha adoptado medidas concretas como la peatonalización en algunos espacios o el desarrollo del protocolo de calidad del aire.

Y ha añadido que se planteará además el debate sobre el reequilibrio territorial de la ciudad "a través de la regeneración urbana y la rehabilitación de viviendas" con el fin de garantizar accesibilidad "y unas condiciones de vida dignas en la vivienda y en el resto de la ciudad.

El Programa de la ONU para los Asentamientos Humanos, ONU-Hábitat, se estableció en 1976 como resultado de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos (Hábitat I), realizada en la ciudad canadiense de Vancouver. ONU-Habitat organizó la segunda conferencia de este programa en Estambul en junio de 1996.