Lissavetzky solicita un Pleno extraordinario sobre empleo en Madrid

Lissavetzky solicita un Pleno extraordinario sobre empleo en Madrid

El portavoz del grupo municipal socialista, Jaime Lissavetzky, ha presentado este miércoles en el registro del Ayuntamiento la solicitud para celebrar un Pleno extraordinario sobre empleo, porque se trata de "un problema grave" que la ciudad de Madrid "no puede solucionar sola".

En su primera comparecencia ante la prensa desde las elecciones del 22 de mayo, Lissavetzky ha explicado que este pleno se celebrará en julio, "un una fecha que se consensuará con los grupos municipales".

A este Pleno irá una propuesta socialista para adjudicar el nombre de Jorge Semprún a una vía o a un centro cultural madrileño, porque Semprún "merece ser tenido muy en cuenta" en Madrid, al igual que ya está sucediendo en París".

El portavoz ha anunciado también que su primera pregunta al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, en el primer pleno que admite preguntas, será sobre las competencias propias e impropias y el reparto de competencias entre Ayuntamiento y Comunidad.

El portavoz socialista ha explicado que hará "una oposición dura, intensa y respetuosa", en la que no solamente pretende criticar sino proponer alternativas.

Respecto del Plan económico financiero para Madrid propuesto por el alcalde, Lissavetzky ha dicho que "es el momento de apretarse el cinturón", que hay "muchas cosas que hacer" y que "ya está bien de echar balones fuera" y de "esperar que venga el primo de Zumosol a rescatarle". "Estamos en el sitio al que nos ha llevado Gallardón; lo hemos dicho por activa, pasiva y perifrástica", ha explicado Lissavetzky, quien ha recordado que "Madrid es una ciudad con un endeudamiento enorme" para el cual ahora "Gallardón está pidiendo el rescate".

El alcalde ha mentido en la campaña electoral cuando dijo que no habría recorte en gastos sociales, según Lissavetzky, quien criticó que sí se están produciendo y también consideró la reducción de altos cargos "insuficiente", ya que el ahorro previsto de 14,3 millones de euros, se ha quedado "en cinco y pico".

Respecto a la polémica generada sobre la celebración del Día del Orgullo Gay, Lissavetzky ha criticado que "cada vez que se celebra es como un culebrón" y ha pedido "soluciones con piloto automático". "Las cosas se tienen que resolver vía diálogo", ha afirmado el portavoz y ha recordado que es una fiesta con "repercusion internacional" y que aporta beneficio "social y turístico", que "por los ingresos que se pueden hacer, nos puede interesar".

Ha expresado su satisfacción porque se ha alcanzado una fórmula "silenciosa" de acuerdo para no molestar a los vecinos y ha manifestado que "si están de acuerdo los organizadords y el equipo de gobierno, el grupo socialista también esta de acuerdo". En cualquier caso, el asunto ha quedado "como una situacion razonable", de forma que Lissavetzky "no tiene nada que objetar".