Juzgan a los presuntos agresores del cirujano que destapó el 'caso Meño'

La Audiencia de Madrid juzga desde este lunes a dos hombres acusados de asaltar, "disfrazados" de técnicos de Hacienda, la casa del padre de Ignacio Frade -el médico cuyo testimonio reabrió el caso Meño- en la que retuvieron al anciano, a una empleada y también al doctor cuando llegó, al que agredieron.

Juan José M. P. y Juan de Dios R. G. están acusados de los delitos de robo con violencia e intimidación en casa habitada con uso de arma y lesiones, dos delitos de detención ilegal y un delito de lesiones por los que la Fiscalía pide para cada uno 9 años y 9 meses de prisión.

Según el relato de los hechos, el 11 de abril de 2016 los procesados se hicieron pasar por funcionarios de Hacienda para conseguir entrar en el domicilio de Ángel Frade en la avenida del Mediterráneo, donde en esos momentos estaba acompañado de su cuidadora. Ángel Frade era el padre del cirujano plástico Ignacio Frade, quien saltó a la fama cuando su testimonio consiguió reabrir el caso de Antonio Meño, un joven que se sometió a una rinoplastia en 1989, tras la cual quedó 23 años en estado vegetativo hasta que murió en 2012. Este médico estaba entonces de prácticas y su declaración provocó finalmente que en 2011 se indemnizara con 1 millón de euros a la familia.

LOS DETENIDOS CONTABAN CON NUMEROSOS ANTECEDENTES POLICIALES

Una vez en el interior, los acusados ataron a ambos con cinta americana de pies y manos y les pidieron las llaves de la caja fuerte y documentación de Hacienda del hijo del asaltado. Al no encontrar los documentos, los acusados permanecieron en la vivienda hasta la llegada del doctor Ignacio Frade, al que golpearon y dejaron inconsciente y también ataron. Los procesados, que robaron documentación personal de la familia y dos teléfonos móviles, obligaron a la asistenta a acompañarles hasta el bajo de la vivienda, desde donde emprendieron la huida.

Desde su detención en febrero de 2017 ambos permanecen en prisión provisional comunicada y sin fianza. La Policía informó en ese momento de que los detenidos eran dos españoles de 64 y 70 años que cuentan con numerosos antecedentes policiales por homicidio, tráfico de drogas y estafa, e incluso uno de ellos ha cumplido condena en prisión por hechos similares.

Días después del atraco, el doctor expuso en una rueda de prensa las sospechas de que sus agresores habían actuado por orden de un tercero y que estaban empeñados en que les diera unos papeles. Pocos días después de la agresión, Ángel Frade falleció.