IU mantiene a sus portavoces en Madrid en contra de la resolución federal

Gregorio Gordo y Angel Pérez
Gregorio Gordo y Angel Pérez |Telemadrid

Los grupo de Izquierda Unida en la Asamblea y el Ayuntamiento de Madrid han acordado que Gregorio Gordo y Ángel Pérez se mantengan, respectivamente, como sus portavoces, en contra de la resolución de la dirección federal que instaba a su cese como responsables del caso Caja Madrid.

Los grupos han sometido hoy a votación la resolución de la dirección federal de Izquierda Unida que instaba al cese de los portavoces, al determinar la Presidencia federal de IU el pasado 14 de diciembre que eran los responsables del escándalo de Caja Madrid y las tarjetas opacas.

Gordo seguirá en el puesto tras una votación en la que ha recibido seis votos a favor y tres en contra -el grupo consta de 13 diputados, de los que tres no han asistido-; mientras que Ángel Pérez ha sido ratificado por tres a favor, uno en contra y la abstención del portavoz y un miembro del grupo -el grupo consta de seis ediles-.

En contra de la continuidad de Gregorio Gordo han votado los diputados Tania Sánchez y Mauricio Valiente -vencedores de las primarias del 30 de noviembre para elegir candidatos a la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, además de María Espinosa.

A favor de Ángel Pérez han votado las concejalas Milagros Hernández, Raquel López y Prado de la Mata y en contra el edil Jorge García Castaño, mientras que no ha acudido a la reunión Ángel Lara, según han indicado fuentes del grupo. Según fuentes de IU, en la Asamblea de Madrid no ha existido propuesta de candidato alternativo a Gordo.

Según los grupos parlamentario y municipal, la resolución federal ordena que los portavoces pongan su cargo a disposición de los grupos, y no su cese, como sostiene un sector de Izquierda Unida crítico con la actual dirección autonómica.

Por ello, el grupo parlamentario considera que ha atendido el requerimiento que le trasladó la Comisión Ejecutiva de IU de la Comunidad de Madrid, que el lunes decidió remitir a los grupos institucionales la resolución federal.

El coordinador federal de IU, Cayo Lara, aseguró el pasado 7 de enero que no tenía dudas de que la dirección territorial acataría la resolución federal de cesar a los portavoces tras nombrar al nuevo coordinador regional -en sustitución de Eddy Sánchez, que dimitió tras las primarias-, un reemplazo que todavía no se ha producido.

TANIA SA SÁNCHESZ Y MAURICIO VALIENTE ACUSAN ALA DIRECCIÓN MADRILEÑA DE "DESOIR" EL ACUERDO DE LA FEDERAL

La corriente de IU Recuperar Madrid, que apoya a los candidatos a la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, los diputados Tania Sánchez y Mauricio Valiente, ha acusado hoy a la dirección madrileña de la formación de desoír el acuerdo federal que pedía el cese de los portavoces en Asamblea y Ayuntamiento.

En un comunicado, la corriente ha censurado la decisión de los grupo de Izquierda Unida en el parlamento regional y consistorio de la capital de ratificar en sus puestos a Gregorio Gordo y Ángel Pérez, en contra de la resolución de la dirección federal.

En opinión de la corriente Recuperar Madrid, una mayoría de los diputados y concejales han desobedecido las decisiones adoptadas en dos reuniones de la Presidencia federal de Izquierda Unida "sobre la asunción real de responsabilidades políticas por los años del saqueo de Caja Madrid y Bankia, así como por las cuentas de Fundeste".

La corriente ha manifestado que sus integrantes han participado en estas reuniones exigiendo que se diera cumplimiento a estas dos resoluciones, que en su opinión conducían "inexorablemente" al cese de los portavoces de los grupos. De hecho, han votado en contra de la continuidad de los portavoces los diputados Tania Sánchez, Mauricio Valiente y María Espinosa; y el concejal Jorge García Castaño.

Tras expresar su sorpresa por la decisión de la mayoría de miembros de los grupos, la corriente liderada por Tania Sánchez y Mauricio Valiente ha lamentado la "gravísima ruptura" con las decisiones de la dirección federal y consideran que en ningún caso se puede aceptar el incumplimiento de una decisión de IU sobre cuestiones éticas y políticas de primera magnitud.