Granados: "Ni he cometido, ni he amparado ni he conocido ningún hecho de corrupción”

  • Dice que tendría que hablar de Arpegio en el juzgado, no en la Asamblea
  • Declara que no ha visto "ni una sola línea" del sumario de la Púnica

El exconsejero Francisco Granados, en prisión desde hace 19 meses acusado de delitos de corrupción en la trama Púnica, ha afirmado hoy ante la comisión de investigación de la Asamblea regional que no ha cometido "ninguna irregularidad en la Comunidad de Madrid". Granados, que ha comparecido por tercera vez ante la comisión por videoconferencia, ha señalado que, a excepción de la Fundación Arpegio, investigada en el caso Púnica, no ha oído hablar de ningún contrato en la región con "atisbo de corrupción".

El exconsejero permanece en la prisión de Estremera acusado de blanqueo de capitales, pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias, cohecho, malversación, prevaricación y fraude, por la trama Púnica.

En esta ocasión, al igual que en la segunda, Granados ha sido citado para hablar sobre la Fundación Arpegio, mientras que en la primera lo fue para informar sobre el caso de presunto espionaje político a cargos del PP de Madrid en los años 2008 y 2009.

"No he cometido ninguna irregularidad en la Comunidad de Madrid", ha asegurado. Al respecto, ha recalcado que en los años en los que formó parte del Gobierno regional de Esperanza Aguirre no ha "cometido, amparado ni conocido ningún hecho de corrupción" en la región.

"Si consideran que alguna de esas cuestiones son ilegales, ahí tienen los juzgados, ahí es donde tengo la obligación de hablar de estas cuestiones", ha sostenido ante los diputados de la oposición, que le han recordado algunos contratos suscritos por la Fundación Arpegio de la Comunidad de Madrid, ya desaparecida y de la que fue presidente Granados.

RESPONDER EN EL JUZGADO

Al inicio de su declaración, ha expresado a la presidenta de la comisión, Dolores González, su desacuerdo con la falta de respuesta a su petición para no declarar hasta su puesta en libertad, que fue lo que motivó el aplazamiento de su anterior comparecencia.

"Los comparecientes consultan todo tipo de datos y documentos a los que yo no tengo acceso y en consecuencia poco puedo aportar sobre hechos que ocurrieron hace ya diez años y que están siendo objeto en este momento, al parecer, de investigación judicial", ha manifestado.

Además, ha indicado que no ha visto "ni una sola línea" del sumario de la Púnica que se ha hecho público en los últimos días y, por ello, ha evitado pronunciarse o dar detalles sobre determinadas cuestiones.

"Perdóneme que de cuestiones del sumario no hable sin conocerlas", le ha respondido al portavoz de Ciudadanos, César Zafra, después de que éste le preguntara sobre la adjudicación a la empresa Waiter Music de los eventos de festejos de ayuntamientos de la zona sureste de Madrid.

Según el sumario del caso Púnica, la Fundación Arpegio de la Comunidad de Madrid firmó el 12 de marzo de 2007 un convenio para patrocinar el concierto 'The night of the proms' valorado en 139.200 euros cuya "verdadera naturaleza" era compensar la "absolutamente deficitaria" venta de entradas. Otro asunto sobre el que también le han interrogado en la comisión, y sobre el que Granados ha explicado que el contrato inicial no surge de la Fundación Arpegio, sino de la Consejería de Cultura.

El exconsejero ha negado tener algo que ver con Waiter Music: "¿De verdad cree que tengo algo que ver con una empresa que se dedica a montar fiestas con los pueblos?", ha llegado a preguntar. Además, ha asegurado que eran las consejerías correspondientes las que proponían proyectos a la Fundación Arpegio, que a continuación los aceptaba o no en función de su objeto.

"Yo solo me hago responsable de las decisiones que haya tomado (en la fundación), de las demás evidentemente no", ha señalado.

Granados ha negado rotundamente que la Fundación Arpegio fuera un instrumento para conseguir financiación para el PP y ha dicho que supone que todos los convenios firmados cumplían la legislación correspondiente.

ENFRENTAMIENTO CON EL PORTAVOZ DE PODEMOS

En la comparecencia, en la que ha protagonizado un tenso enfrentamiento con el portavoz de Podemos, Ramón Espinar, que ha calificado a Granados como el "rey del golferío en la Comunidad de Madrid y el perejil de todas las salsas en la corrupción".

"Golferío es la utilización de dinero manchado con la sangre, con el sufrimiento y con el hambre de millones de venezolanos en la fundación de un partido político", la ha respondido Granados.

"Lo que es golferío es no respetar las creencias religiosas de la gente, asaltar las capillas de la universidad y convertir las cabalgatas de reyes en payasadas", ha añadido.

También ha criticado al vicesecretario de Acción Sectorial del PP, Javier Maroto, por "meterse con compañeros de partido" que, como él, están "en problemas" y ha hecho un llamamiento a sus excompañeros de partido para que confíen en su "inocencia".

MECO NO FIRMÓ CONVENIO CON ARPEGIO PARA CONSTRUIR UN ÓRGANO DE 308.000 EUROS

El alcalde de Meco, Pedro Luis Sanz Carlavilla, por su parte, dijo en la comisión de la Asamblea de Madrid que estudia la corrupción política en la Comunidad de Madrid durante los últimos ocho años que no existe "petición formal" de adquisición de un órgano para la iglesia de esta localidad que fue pagado por la Fundación Arpegio.

Sanz dijo que la compra de este órgano, que costó más de 300.000 euros, se llevó a cabo tras una visita de la expresidenta regional Esperanza Aguirre en 2006 a Meco, con ocasión de la inauguración de una biblioteca. Indicó que Aguirre visitó la iglesia, declarada Bien de Interés Cultural, se interesó por la colocación de un órgano y "luego nos comunicaron que lo traían".

El alcalde indicó que esa petición formaba parte de las necesidades de Meco y señaló que él ha escuchado el órgano en una veintena de ocasiones, "porque no voy mucho a misa".

Por otra parte, el exsecretario del Patronato de la Fundación Arpegio Juan Ramón García Notario, que también compareció, explicó que ocupó este cargo desde 2008 hasta 2014. No aportó ninguna información de interés y sólo señaló que "amo a Panamá" cuando el diputado de Podemos Miguel Ongil insinuó que tenía relación con personas de ese país con cuentas opacas.