Las obras de Gran Vía costarán 9 millones de euros y durarán 13 meses

Las obras para ampliar las aceras y poner vegetación en la Gran Vía madrileña costarán en torno a 9 millones de euros de acuerdo al proyecto de licitación aprobado hoy por la Junta de Gobierno municipal.Tras la adjudicación de la obra dicho presupuesto podría ser algo menor según ha explicado hoy la portavoz del Ejecutivo municipal, Rita Maestre en rueda de prensa.

La concejal de Ahora Madrid no ha adelantado la fecha en la que empezarán las obras, aunque ha indicado que un proceso normal de adjudicación dura no más de dos o tres meses, por lo que las previsiones del Gobierno municipal es que la reforma de este eje madrileño esté lista en primavera de 2019.

El Ayuntamiento explicará en las próximas semanas los plazos y los planes de movilidad en Gran Vía, que se cerrará al tráfico privado durante la Navidad y que después reabrirá hasta la puesta en marcha del área de cero emisiones, en junio del año que viene, cuando será parte del gran área de residentes de Centro.

El proyecto mantiene las líneas maestras anunciadas en el mes de mayo por la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena.

La Gran Vía del futuro reducirá carriles y ampliará las aceras, que quedarán al mismo nivel que la calzada, además potenciará la vegetación e integrará a las bicicletas en el tráfico rodado mediante ciclocarriles 30 (cuya velocidad máxima es de 30 km por hora).

En el tramo entre Callao y Cibeles la calzada estará divida en cuatro carriles, mientras que en el tramo entre Callao y Plaza España habrá cinco, uno exclusivo para las bicicletas en sentido subida debido a la pendiente de la vía.

El proyecto también reordenará los carriles para autobuses y taxis, y las para carga y descarga, residentes y acceso a los aparcamientos de la zona.

CEIM PIDE CONSULTAR A lOS COMERCIANTES

El presidente de CEIM, Juan Pablo Lázaro, ha abogado hoy por un "análisis a fondo" del cierre al tráfico de la Gran Vía para saber "cuántos vehículos pasan al día, de dónde vienen, adónde van y qué vías alternativas pueden tener", y que además se cuente con el mundo empresarial. Así lo ha manifestado tras reunirse con el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid para hablar sobre el modelo de ciudad y buscar fórmulas para apoyar la movilidad, el turismo de compras y la actividad empresarial.

Sobre el cierre de Gran Vía, ha dicho que en la era "del Big Data, lo primero que hay que analizar es de dónde viene y adónde va" el tráfico circula para plantear alternativas como estacionamientos subterráneos o aparcamientos disuasorios.

Si se corta la Gran Vía, y al final las "vías alternativas son mucho más lentas, en el fondo se contamina mucho más". Por ello, como cualquier proyecto empresarial, "primero tiene una parte de análisis, que es fundamental, y luego una parte de desarrollo", según el presidente de CEIM.

A su juicio, "el mejor plan de movilidad es aquel que promueve que la gente se mueva poco", y así mejorar la sostenibilidad, pero eso "requiere un análisis muy profundo y hay que contar con el mundo empresarial, porque pagamos impuestos, generamos riquezas y esto es muy importante dentro de la sociedad", añadió Lázaro.

Martínez-Almeida, por su parte, ha asegurado que el gobierno municipal "no ha hecho análisis alguno ni preparación alguna" para acordar las restricciones al tráfico de Gran Vía, que "se improvisó en las navidades pasadas y generó pésimos resultados", y se pretende repetir e incluso hacerlo permanente.

"Es un debate que se debía haber abordado desde el rigor y la seriedad", de forma más "serena y sosegada", ya que condiciona el modelo urbano y urbanístico de la ciudad, y las afecciones "serán muy importantes" para los ciudadanos y comerciantes de la zona, según el popular.