González: "La Constitución no puede reformarse para dividir a los españoles"

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha advertido este jueves de que un cambio en la Constitución Española no se puede hacer ahondando en la división entre españoles o atentando contra el modelo democrático, y ha recordado que la soberanía reside en el pueblo español y no en "cadenas humanas".

Así se ha pronunciado durante el acto que organiza el Ejecutivo regional en la Real Casa de Correos con motivo del Día de la Constitución, un evento en el que González ha reivindicado el papel de la Constitución en sus 35 años de vida y donde ha señalado que es hora de la "solidaridad, no de secesión" y de hacer "más fuerte" España.

"SI LA CONSTITUCIÓN NECESITA MEJORAS, ABORDÉMOSLAS...”

"Si la Constitución necesita mejoras, abordémoslas. Si necesita reformas, encarémoslas, pero hagámoslo sabiendo de dónde partimos y, sobre todo, sabiendo a dónde queremos llegar", ha indicado González, quien ha considerado que las "aspiraciones" de quienes promueven ahora algún cambio no tienen "encaje alguno".

Para González, la Constitución no puede ni debe reformarse para ahondar en la división entre españoles, ni para atentar contra el modelo democrático, ni para negar al pueblo español su capacidad de seguir eligiendo su destino". Tampoco, ha añadido en clara referencia a Cataluña, está para atender "desafíos soberanistas movidos por los intereses de unos pocos" sin la aceptación de "todos los españoles".

En este punto, el presidente madrileño ha añadido que tampoco se puede reformar, simplemente, para no ser tildados de "inmovilistas confiando en que así se contendrán las ansias de quien está dispuesto a superar todos los límites constitucionales". "Es cierto que nuestro modelo necesita mejoras pero es más cierto que esto requiere motivación, altura de miras, responsabilidad y lealtad constitucional", ha admitido.

Así, ha insistido en que la modificación de la Constitución no puede recoger "reformas coyunturales o partidistas" y que debe plantearse desde cinco principios, entre ellos, a reconocer que la ley prevalente obliga a gobernados y a gobernantes, y que la soberanía reside en el pueblo español.

Asimismo, ha dicho que debe mantenerse el firme compromiso con la democracia parlamentaria, el estado de derecho, la división de poderes, el respeto a la soberanía nacional y la defensa de la Nación española. Sin embargo, ha apuntado que "ninguna de las propuestas que hoy se escuchan para modificar la Constitución cumplen, al menos por ahora, estos requisitos". "

Algunos no cumplen ninguna y otras no se pueden denominar reforma", ha considerado González, quien ha añadido que estas últimas propuestas pretenden "derribar" la Constitución "para distraer del fracaso de una gestión fruto de sus propias decisiones y no de un marco jurídico constitucional".

NO CABEN DECLARACIONES UNILATERALES DE INDEPENDENCIA

A su juicio, en la Constitución no caben,"ni siquiera en su interpretación más estrambótica, las declaraciones unilaterales de independencia ni las consultas a un parte para que se decida sobre el todo". Y es que ha insistido en que la soberanía nacional, y por tanto, la legitimidad para modificar la Constitución y decidir sobre un futuro común reside en el pueblo español". "

Sólo en el pueblo, no en territorios ni derechos históricos ni en plataformas cívicas ni en cadenas humanas", ha recalcado el dirigente madrileño, quien ha señalado que "no es cierto que en la desunión haya un futuro mejor, sino todo lo contrario, en la realidad es que en la desunión no hay futuro".

"Es hora de profundizar en la solidaridad y no en la secesión. Es hora de hacer más fuerte en nuestro país y nuestras instituciones y eso puede y debe hacerse desde el cumplimiento de la Constitución, que se aprobó para cumplirse", ha dicho.

NO HACER DE ESPAÑA UN TERRITORIO DE UNOS Y OTROS

González ha continuado su discurso señalando que "nada nos impide hoy, incluso cuando el país sigue inmerso en una crisis económica, política y social, que recuperemos la unidad, la solidaridad y el trabajo conjunto" y que "no hagamos de España un territorio de unos y de otros, sino un país común, libre y abierto para todos". "Que consigamos que los límites, las fronteras y las viejas ideas de enfrentar a unos españoles con otros no tengan sitio ni sentido en nuestro país", ha apostillado.

Para el presidente madrileño, "no es el momento de radicalismos ni de posturas extremas " sino de recuperar "la moderación, la responsabilidad y la altura de miras". En este punto, González ha recordado que la celebración de este día demuestra que hace 35 años "todos fuimos capaces de llegar a un gran acuerdo para alcanzar nuevas metas".

"Fuimos capaces de remar juntos en una misma dirección y no hemos naufragado, incluso, al transitar por las rutas más complicadas", ha dicho González, quien ha instado a "arreglar los daños que pueda tener esta embarcación después de la travesía" y a lanzarse a "conquistar nuevos horizontes" con los valores que "nos han hecho fuertes: la igualdad, la justicia, la libertad y la unidad".

CIFUENTES DEFIENDE REFORMAR LA CONSTITUCIÓN PARA AUMENTAR EL AUTOGOBIERNO

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha dicho que la Constitución "no es ni puede ser, en modo alguno, un texto inamovible" y ha dicho "sí" a una posible reforma "desde el consenso" para "extender cotas de autogobierno dentro de los límites constitucionales".

En su discurso en la recepción ofrecida con motivo del XXXV aniversario de la Constitución, que Cifuentes ha elegido para volver definitivamente al trabajo tres meses después de sufrir un grave accidente de moto, la delegada ha dicho que también daría su aprobación a una reforma para "dotar de coherencia y máxima equidad al sistema de financiación autonómica".

También cree posible una reforma constitucional para "desarrollar las previsiones legislativas constitucionales" y para "redistribuir competencias con el fin de eliminar duplicidades, racionalizar la Administración, disminuir el gasto público, evitar la ruptura de la unidad de mercado e impedir ineficiencias en la gestión".

Por el contrario, ha expresado un "no rotundo y sin ambages" a los "procesos unilaterales que, al margen de la ley y de las previsiones constitucionales, pretenden romper España y destruir su identidad como Nación". "Quienes esto persiguen se encontrarán, no les quepa duda, con la firmeza del Gobierno de España, y la fortaleza y el rigor de la propia Constitución", ha avisado.

En su discurso, la delegada del Gobierno en Madrid ha señalado al independentismo como "la mayor de las amenazas que vive hoy la Constitución", ha indicado que supone un "atentado directo al corazón" de la convivencia que garantiza la Carta Magna y ha advertido contra "aventuras secesionistas inviables jurídicamente".

Cifuentes ha afirmado que la Constitución "ha sido garante durante estos 35 años del derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones de España" y ha opinado que "no cabe mayor deslealtad" que utilizar "las cotas de autogobierno que la propia Constitución ha hecho posible" para intentar "romper la Nación española".

Ha mencionado directamente a Cataluña al defender que "nadie puede ser excluido ni puede autoexcluirse" de la "meta común" y al proclamar, "desde la convicción, la lógica y el corazón", que "España necesita a Cataluña y Cataluña necesita a España". "Queremos a Cataluña y a los catalanes, no hay razones objetivas para lo contrario y, precisamente por ello, podemos y debemos entendernos en el marco de la Constitución de 1978, que es la Constitución de todos", ha argumentado.

Además, ha recordado que por la Constitución y por sus principios "muchos han dado su vida" y por eso hoy ha querido transmitir su "cariño" y rendir "el más cálido homenaje" a las asociaciones de víctimas del terrorismo, más . "Quiero expresarles mi solidaridad en estos dolorosos momentos, en los que se nos hiela el corazón al comprobar que legalidad y justicia, términos que creíamos idénticos, siguen incomprensiblemente caminos dispares", ha declarado.

Igualmente se ha referido a la iniciativa de los "movimientos sociales", que si bien es reconocida por la propia Constitución, "no puede sustituir, según algunos pretenden, a la democracia representativa fundamentada en los partidos políticos".