La Escolanía Virgen de la Almudena cumple seis años

Cumple seis años. El 13 de Febrero de 2006 comenzaban los ensayos de la Escolanía Diocesana Virgen de la Almudena que nació por iniciativa del Cardenal Arzobispo de Madrid Antonio María Rouco Varela. Mucho se ha cantado y ensayado desde entonces. La Escolanía fue formada por Mercedes Hurtado del Solo, Salmista solista de la Catedral quien comenzó a buscar niños en noviembre de 2005 y consiguió reunir a doce voces. Hoy en día ya son 38. Los jóvenes de entre 8 y 15 años de edad provienen de diferentes colegios de Madrid y ensayan como mínimo dos veces en semana. Cuando son mayores , tal y como asegura la directora Mercedes se necesita que lleguen con una voz modulada y ciertos conocimientos musicales. Sin embargo si acceden a edades más tempranas es cuando se puede educar aún su voz. La escolanía es fruto del esfuerzo y del trabajo. Esfuerzo de los padres que han de llevar a sus pequeños al Arzobispado de Madrid los lunes y miércoles de cada semana; esfuerzo de los niños que han de hacer un hueco en sus actividades y realizar sus deberes más tarde de los habitual ya que los ensayos se llevan a cabo después del colegio y esfuerzo y trabajo por supuesto de Mercedes Hurtado quien, acompañada del organista Javier Rada, tiene que tratar de imponer el sentido del deber y la disciplina para que se noten los progresos de la Escolanía. Unos progresos que no sólo pueden disfrutarse dos veces al mes en la Catedral de la Almudena: los sábados en el altar de la Virgen, y los domingos en el Coro de la Catedral. Empieza a ser tradición el concierto anual de villancicos en la Catedral, o la asistencia al convento de las Clarisas Franciscanas en el Paseo de Recoletos.

Aunque se valoran los conocimientos de solfeo o alguna experiencia musical, estos requisitos no son indispensables para ser admitidos en la Escolanía, siempre y cuando se tengan condiciones para cantar. A la directora le gustaría contar con cerca de 60 niños, y para ello progresivamente se llevan a cabo audiciones y cualquiera que esté interesado puede dirigirse al Arzobispado de Madrid. La existencia de la Escolanía es un beneficio no sólo para los niños que forman parte de ella sino para todos los madrileños ya que ofrecen un servicio artístico y cultural inestimable en la ciudad.

Seis años después de su nacimiento hoy por hoy la Escolanía de la Virgen de la Almudena es un grupo entregado de niños, que arropados y apoyados por sus familias acuden puntualmente a los ensayos para modular su voz y las actuaciones en la catedral. Un regalo para los oídos de quienes les escuchan que siempre admiten haber disfrutado de este juvenil "coro de ángeles".