En libertad Emilio Muñoz, condenado por el secuestro y asesinato de Anabel Segura

La Audiencia de Toledo ha ordenado la la "inmediata" excarcelación de Emilio Muñoz Guadix, condenado a 43 años de prisión por el secuestro y asesinato de la joven madrileña Anabel Segura, ocurrido en 1993.

En el auto emitido hoy por la Audiencia Provincial se ordena "la inmediata puesta en libertad" de Emilio Muñoz por haber quedado extinguida su condena en virtud de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que anula la 'la doctrina Parot' y conforme al acuerdo del Tribunal Supremo del pasado día 12.

La excarcelación de Emilio Muñoz, preso en Herrera de La Mancha (Ciudad Real) se ha producido tras la petición del penado y con el informe favorable del fiscal, mientras que el resto de las acusaciones no han hecho alegaciones en el plazo concedido.

Tras esta resolución, la salida de la prisión de Herrera de la Mancha (Ciudad Real) de Emilio Muñoz será, por tanto, "inminente" tras haber pasado entre rejas dieciocho años, aunque de no haberse anulado la 'doctrina Parot' tendría que haber estado otros nueve años en prisión, según han indicado fuentes personadas en la causa.

Los principales acusados por este caso fueron Emilio Muñoz Guadix y Cándido Ortiz, para quienes el Tribunal Supremo elevó a 43 años la pena que les había sido impuesta por la Audiencia Provincial de Toledo en una sentencia emitida en 1999, aunque el segundo murió hace cuatro años de muerte natural mientras cumplía condena.

Anabel Segura fue secuestrada el 12 de abril de 1993 mientras hacía 'footing' por la urbanización La Moraleja de Madrid y después fue asesinada y enterrada entre las ruinas de una antigua fábrica de ladrillos del término municipal de Numancia de La Sagra, en la provincia de Toledo, aunque se tardó más de dos años en encontrar su cadáver.

EMILIO MUÑOZ DICE ESTAR ARREPENTIDO Y HABER PAGADO SU CONDENA

Emilio Muñoz Guadix, el asesino de Anabel Segura, que ha sido excarcelado de la prisión de Herrera de La Mancha, ha declarado a los periodistas que se arrepiente de su crimen, que daría diez años de su vida por volver atrás y que, no obstante, ya ha pagado su condena.

Muñoz, quien ha salido hoy de la cárcel por decisión de la Audiencia de Toledo tras la anulación de la 'doctrina Parot', ha pasado 18 años en prisión de los 43 a los que fue condenado por el secuestro y asesinato de la joven madrileña Anabel Segura, ocurrido en 1993.

A su salida de la cárcel, ha afirmado que no se considera un "peligro" para la sociedad, porque él ya asumió el error "grave" que cometió y lo ha pagado con su condena. A la familia de Anabel Segura le ha dicho que lo siente "mucho", como dijo en el tribunal, que hubiera dado diez años de su vida por que el crimen "no hubiera sucedido".

También ha afirmado que entiende que la familia de la víctima no le perdone. Muñoz ha dicho que esperaba su puesta en libertad, ha criticado "la chapuza" de la 'doctrina Parot' y ha lamentado que en trece años solo le haya visto una vez un psicólogo, con lo que la rehabilitación la hace "uno mismo" y "si uno quiere ser malo es malo y si uno quiere ser bueno es bueno".

"A partir del día de hoy, Dios dirá", ha añadido antes de apuntar que su idea es vivir en Madrid. Ha reconocido que en prisión ha hablado con Miguel Ricart, único encarcelado por el triple crimen de Alcasser, quien podría quedar libre también en las próximas horas, pero su relación no ha ido más allá del "hola y adiós".

EL ASESINO DE LA NIÑA OLGA SANGRADOR

Paralelamente, Valentín Tejero, preso desde hace dos décadas en la cárcel de Herrera de La Mancha (Ciudad Real) por distintas condenas, entre ellas una de 50 años por el rapto, violación y asesinato de la niña de 9 años y vecina de Villalón de Campos (Valladolid) Olga Sangrador en 1992, ha abandonado a las 16.50 horas la prisión de Herrera de la Mancha.

La Audiencia de Valladolid ha ordenado este miércoles su excarcelación debido a la anulación de la 'doctrina Parot' decretada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y que considera ilegal la aplicación retroactiva de la misma, que no aplica los beneficios penitenciarios sobre los 30 años de estancia máxima en prisión sino sobre la suma total de las penas.

La decisión de la Audiencia vallisoletana, tribunal sentenciador que condenó a Tejero a medio siglo de cárcel por el asesinato de Olga Sangrador, contrasta, sin embargo, con la postura de la familia de la niña, cuyo letrado, Luis Antonio Calvo, de la Asociación Clara Campoamor, había mantenido su petición de que el reo permaneciera entre rejas hasta 2025.

Olga Sangrador desapareció un 25 de junio de 1992 en la localidad vallisoletana de Villalón de Campos. La policía dirigió sus pesquisas hacia Juan Manuel Valentín Tejero, un delincuente que en ese momento disfrutaba de un permiso penitenciario otorgado por el entonces juez de Vigilancia Penitenciaria, Ignacio Sánchez Yllera, pese a que cumplía condena por tres delitos de abusos deshonestos. Dos días después, Valentín Tejero confesó la autoría del rapto, violación y asesinato de Olga, de 9 años y cuyo cadáver, enterrado, fue localizado en un pinar de Tudela de Duero.