Detenidos 12 ciberestafadores en Móstoles por defraudar un millón de euros

Policía Nacional
Policía Nacional

La Policía Nacional y la Guardia Civil han detenido a 12 personas en Móstoles que integraban una red especializada en conseguir los datos bancarios de los ciudadanos simulando ser la entidad, un procedimiento conocido como phishing, con el que consiguieron defraudar al menos un millón de euros.

Fuentes de la investigación han informado del resultado de la operación Arena, en la que ambos cuerpos han participado y que, tras cinco meses de indagaciones, ha culminado a principio de este mes con el arresto de doce personas -cuatro españoles y ocho extranjeros- y el registro de seis domicilios en el municipio de Móstoles.

Especializados en phishing bancario

Según las fuentes consultadas, los ciberdelincuentes eran especialistas en phishing bancario, una estafa muy extendida y que consiste en lanzar de manera masiva correos electrónicos en nombre de las entidades bancarias para hacerse con las claves del cliente de su banca online.

Para no dejar rastro, los detenidos utilizaban las redes wifi de distintos hoteles y desde varios ordenadores y diferentes servidores virtuales difundían los correos masivos para engañar a sus víctimas. A medida que les iban llegando las claves de los perjudicados iniciaban el trabajo de extraer dinero de varias formas.

Según las fuentes, la red se valía de la tecnología NFC (Near Field Communication) empleada, por ejemplo, para pagos con el móvil, por lo que con aplicaciones bancarias de telefonía realizaban compras en comercios y sacaban dinero de los cajeros automáticos como si de una tarjeta de crédito se tratase, todo ello con cargo a las tarjetas bancarias de las víctimas del phishing.

Reinvertían en bitcoines

Una importante parte del lucro económico conseguido con las estafas era reinvertido en moneda virtual, concretamente bitcoines, que ingresaban en monederos electrónicos Wallet desde el extranjero, lugar elegido para desviar los fondos y proceder al blanqueo del producto del delito.

Mientras, el dinero en efectivo era desviado al citado país a través de varias mulas por empresas de envío de dinero. Con ambas modalidades conseguían burlar los controles que establece la Ley de Prevención de Blanqueo de Capitales.

Hasta el momento los investigadores han acreditado el beneficio de esta red en cerca de un millón de euros, si bien estiman que el fraude será superior.

El juzgado de instrucción número 5 de Navalcarnero decretó el ingreso en prisión de siete de los doce detenidos, acusados de delitos de estafa, contra la propiedad industrial, pertenencia a organización criminal y blanqueo. Uno de los 12 detenidos fue arrestado por estancia irregular en materia de extranjería.