Detección precoz del cáncer de mama en el Hospital de Torrejón

Más vale prevenir

Este domingo es el día internacional contra el cáncer de mama y los avances, en esta batalla son constantes. Sólo 3 horas es el tiempo que necesitan en el Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz para comprobar si una paciente tiene o no cáncer de mama.

Normalmente los resultados de una biopsia tardan varias semanas pero aquí reducen el tiempo y sobre todo la incertidumbre.

El Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama de la Comunidad de Madrid (DEPRECAM) ha realizado mamografías preventivas entre enero y septiembre a 142.779 madrileñas de entre 55 y 69 años para descartar un cáncer de mama, según ha informado el Gobierno regional en un comunicado.

La mayor parte de estas mujeres, casi 90.000, se realizaron la prueba en las unidades móviles, equipadas, al igual que las unidades fijas, con mamógrafos digitales, lo que optimiza el proceso de detección y permite una gestión más ágil y eficiente de las imágenes.

La Comunidad de Madrid ha recordado a las madrileñas la conveniencia de particiar en el DEPRECAM, que las invita a realizarse una mamografía cada dos años. Las mujeres pueden elegir desde este año la unidad fija en la que hacerse la prueba.

Además, el programa PreGeCam utiliza predictores genómicos para identificar el mejor tratamiento en los estadios precoces de cáncer de mama. Desde 2012, se ha realizado la determinación a 581 pacientes. En más del 40 por ciento de los casos, el test genómico sirvió para modificar el tratamiento ajustándolo a las características del tumor dentro del concepto de medicina personalizada.

Por otra parte, el Hospital Universitario de Torrejón ha diseñado un circuito de alta resolución para ofrecer un diagnóstico en el mismo día de la consulta por un caso sospechoso de cáncer de mama.

Esta mejora, que ha implicado a la Unidad de Mama, el Servicio de Radiodiagnóstico y el de Anatomía Patológica de este centro de la red del Servicio Madrileño de Salud, aporta dos mejoras fundamentales: elimina la angustia de las pacientes con diagnóstico negativo y permite la máxima celeridad en el inicio del tratamiento en el caso de confirmarse la presencia de una patología.