Descienden un 57% los muertos de tráfico en Madrid en los primeros 4 meses de año

Las víctimas mortales en las carreteras madrileñas han descendido durante el primer cuatrimestre de este año un 57 por ciento respecto al mismo periodo de 2017 y la cifra de heridos graves ha disminuido en un 40 por ciento. En los cuatro primeros meses de 2018 se han producido 3.128 accidentes, un tres por ciento más que en el mismo periodo del año pasado, con un balance de nueve fallecidos y 48 heridos graves.

Estos datos han sido facilitados hoy por el subdelegado del Gobierno en Madrid, Luis Martínez-Sicluna, en el acto de presentación de los nuevos efectivos de la Unidad de Tráfico de la Guardia Civil, 56 agentes, 18 motos, dos furgonetas, un turismo y medios portátiles.

Se trata de nuevos medios para las patrullas integrales que están dotadas de etilómetros, lectores de droga y cinemómetros portátiles que permiten realizar controles de velocidad y pruebas de detección de alcohol y drogas de manera autónoma.

En el primer cuatrimestre del año la Unidad de Tráfico de la Guardia Civil ha realizado 403.901 controles de velocidad, de los que 12.374 han sido positivos, y 91.319 pruebas de alcoholemia, 1.242 positivas. Además se han llevado a cabo 4.962 análisis de droga dando positivo 1.002, siendo la más consumida el hachís.

Luis Martínez-Sicluna ha mostrado su satisfacción por estos datos porque reflejan "una mayor concienciación e implicación de los conductores con la seguridad y la excelente labor de los agentes de la Unidad de Tráfico de la Guardia Civil". Por ello ha felicitado a los agentes por los buenos datos obtenidos y ha subrayado su intenso trabajo ya que tan solo en 2017 prestaron más de 570.000 horas de servicio y recorrieron más de 7,5 millones de kilómetros en la Comunidad de Madrid.

NUEVOS RADARES

Durante la presentación de los nuevos efectivos, celebrada en el acuartelamiento de Batalla del Salado de Madrid, el subdelegado ha estado acompañado por el general de la Primera Zona, José Antonio Berrocal; el coronel jefe de la Comandancia, Diego Pérez de los Cobos, y el teniente coronel de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil madrileña, Benito Monzón.

El subdelegado ha explicado que con estos nuevos medios los mismos agentes encargados de la vigilancia y control del tráfico pueden actuar específicamente en los factores que más inciden en la siniestralidad, como son los excesos de velocidad y la conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas.

Ha concretado que los nuevos aparatos portátiles láser que se van a integrar en las patrullas integrales en esta primera entrega van a ser cuatro pero se irán incorporando sucesivamente más dispositivos y hay otros modelos que siguen en funcionamiento.

Los responsables de la Guardia Civil han aclarado que los controles se programan mensualmente entre el teniente coronel y el jefe provincial de Tráfico y se establece una lista de puntos kilométricos en los que se pueden instalar.

De esta forma el agente que va en la moto no es el que decide por sí mismo dónde lo va a poner, ya que "eso va dentro de unos puntos que están previstos precisamente para evitar la arbitrariedad y para que sea todo encaminado a la seguridad vial, buscando los puntos en los que se pueden producir accidentes por exceso de velocidad".

Han agregado que "en algunos casos los agentes pararán al conductor, que sería lo deseable, y en otros no por las circunstancias que establece la ley como por ejemplo porque puede ser un riesgo para la seguridad vial o porque están atendiendo a otros servicios".