Cristina Cifuentes: su andadura política

La dimisión de Cristina Cifuentes pone el punto, no se sabe si final, a una carrera política dedicada a Madrid. La hasta hoy presidenta de la Comunidad de Madrid comenzó afiliándose a las juventudes de Alianza Popular en 1980, cuando tan sólo contaba con 16 años.

Pese a ser licenciada en Derecho y después de aprobar las oposiciones a personal administrativo de la Universidad Complutense optó por dedicarse en cuerpo y alma a la política y en 1991 llegó a la Asamblea de Madrid como diputada.

Desde ese momento, su carrera fue en ascenso y comenzó a ocupar cargos de responsabilidad. De hecho, desde 2005 hasta 2012 fue la vicepresidenta primera de la cámara hasta que lo dejó para hacerse cargo de la Delegación del Gobierno de Madrid.

Fue como Delegada del Gobierno donde Cristina Cifuentes comenzó a convertirse en una cara reconocida a nivel nacional. Fueron tres años muy intensos al frente de la Delegación del Gobierno, en dónde se produjeron miles de manifestaciones y protestas tan complejas como las “Marchas de la Dignidad” o “Rodea el Congreso”.

Cristina Cifuentes vivió momentos de mucha tensión mientras era la responsable de la seguridad en la región por las numerosas protestas que se registraros esos años. Durante el verano de 2012, la propia Cristina Cifuentes fue víctima de un “escrache”, ya que más de un millar de indignados que estaban protestando frente a la sede del Partido Popular siguió a la Delegada del Gobierno durante el trayecto que realizaba hacia su casa y esta se vio obligada a refugiarse en un restaurante de la zona hasta que cesaron de increparla.

Muchas veces se ha dicho de ella que es un “verso suelto” dentro del Partido Popular por alejarse de la parte más conservadora del partido. Se reconoce a sí misma como republicana, agnóstica y defensora del matrimonio homosexual. Fue una de las voces del Partido Popular que se posicionó en contra de la reforma del aborto que presentó Alberto Ruiz-Gallardón.

Su gran ascenso llegó en 2015, cuando Mariano Rajoy apostó por ella para ser la candidata a presidir la Comunidad de Madrid y así ofrecer una imagen de cambio y regeneración, tras los gobiernos de Esperanza Aguirre e Ignacio González.

En más de una ocasión su nombre sonaba para cargos de mayor responsabilidad dentro del Partido Popular en el ámbito nacional, unas expectativas que se han podido ver truncadas por su dimisión, tras el escándalo del “caso Máster” y de la publicación del polémico vídeo.