La Comunidad defiende el protocolo y lamenta el "fallo humano" de la auxiliar

La Comunidad de Madrid ha defendido hoy los protocolos que se siguieron en el tratamiento de los dos misioneros infectados por ébola, ya que sólo ha habido un caso de contagio que, según ha insistido, se debió a "un desgraciado error humano, un accidente" que pudo cometer la auxiliar Teresa Romero.

Así lo ha reiterado en numerosas ocasiones el consejero de Presidencia y Justicia y portavoz del Gobierno regional, Salvador Victoria, durante una rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Gobierno.

Salvador Victoria ha querido trasladar un mensaje de "tranquilidad" a los ciudadanos, a los que ha asegurado que el sistema sanitario madrileño es "de una calidad excepcional", tanto sus profesionales como los medios de los que disponen, y que si ha habido un contagio se debe a un "desgraciado error humano, a un acto reflejo" de la sanitaria.

"Vamos a seguir este protocolo, porque se ha demostrado que funciona", ha señalado el consejero, que ha defendido que no se hagan análisis o no se tomen medidas excepcionales si no hay síntomas evidentes de padecer la enfermedad, en este caso tener fiebre de más de 38,6 grados.

A este respecto, ha apuntado que la prueba para determinar si una persona tiene ébola es "lenta", ya que los análisis los realiza un laboratorio ajeno a la Comunidad de Madrid, y por eso hasta que hay fiebre alta no se procede a realizarlos, siempre de acuerdo con el protocolo establecido, que lo fija el Ministerio siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

El consejero ha insistido en el hecho de que en la atención a los dos misioneros participó un equipo de 60 profesionales, y sólo Teresa Romero ha resultado contagiada por un "error" en el momento de desprenderse del traje de protección, que "ella ha reconocido".

Los otros, ha continuado, están siendo sometidos a un seguimiento "por prudencia", la mayoría en su domicilio -donde se toman la temperatura dos veces al día e informan a los médicos- y otros "voluntariamente están ingresando" para ser observados. "Hay que tener tranquilidad", ha reiterado.

Respecto a las declaraciones de Teresa Romero a algunos medios de comunicación a los que dijo haberse enterado de que tenía ébola leyendo noticias en Internet, Victoria ha afirmado que el director general de atención al paciente "comunicó personalmente el dato a la paciente y a su marido".

Tras remarcar que la auxiliar se presentó como voluntaria para atender a los dos misioneros -"y es algo digno de reconocer por parte de todos"-, ha subrayado que ahora el "objetivo" de las autoridades médicas es "atender de la mejor forma posible a Teresa". "Vamos a emplear todos los conocimientos y todos los medios humanos y materiales para que su situación mejore".

En cuanto a Excálibur, el perro de la paciente, ha defendido que se le haya sacrificado porque suponía "un factor de riesgo", y las autoridades médicas "tienen que tomar decisiones para priorizar la salud pública". Por la misma razón, ha continuado, se ha procedido a la limpieza del domicilio y de las zonas comunes del edificio donde residen la paciente y su marido.

EL MINISTERIO DE SANIDAD BARAJA MODIFICAR LOS PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN

El Ministerio de Sanidad baraja modificar los protocolos de actuación ante el ébola para que los profesionales sanitarios en contacto directo con pacientes infectados sean considerados personal de riesgo y hacerles un seguimiento más activo para aumentar su protección.

Así se lo ha trasmitido la ministra, Ana Mato, a los portavoces parlamentarios de Sanidad de los distintos grupos del Congreso de los Diputados durante la reunión que han mantenido en la sede de su departamento, según han informado éstos en declaraciones a los medios.

El objetivo de la ministra es proponer este cambio de los protocolos a las comunidades, con las que se reunirá este viernes en un encuentro extraordinario del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS).

EL CONSEJERO ADMITE QUE ACUSAR A LA ENFERMERA DE MENTIR FUE "DESAFORTUNADO"

El Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez, ha insistido en que la auxiliar de enfermería contagiada de ébola "ocultó" información relevante sobre lo sucedido al no informar de que pudo haber un error en el cumplimiento del protocolo al producirse un posible contacto del guante con su cara.

"Hay información que ha ocultado, ella no dijo nada cuando llamó (al Carlos III) de que podría haberse producido ese contacto porque si lo hubiera dicho el primer día se hubieran tomado otras medidas", ha explicado Rodríguez en una entrevista en la SER.

El responsable autonómico ha reconocido que las declaraciones realizadas ayer en las que acusaba a la auxiliar de enfermería de mentir no fueron "afortunadas" pero ha reiterado que la enferma "no ha dado toda la información que tenía".

En este sentido, el consejero ha recordado que "el protocolo dice que hay que alarmarse cuando la fiebre es superior a los 38,6 grados, si no se ha producido un error se considera de bajo riesgo. Si ella hubiese dicho que se había producido ese contacto el resultado hubiese sido distinto y no lo había dicho nunca".

Para Rodríguez lo que "está claro es que ella ocultó información no se con qué objeto pero hasta ahora no contó esa posibilidad". Asimismo, se mostró convencido de que "algo ha pasado porque si no fuese así, no se hubiese contaminado y eso se puede garantizar".

"No criminalizo a nadie, me refiero a los hechos, serán ciertos o no y mientras no se demuestre lo contrario son así", ha comentado.

Rodríguez ha señalado que lamenta "más que nadie" que haya una profesional sanitaria "que se pueda infectar y tenga una enfermedad", y ha expresado su deseo porque mejore y su sangre pueda servir para curar a otros pacientes con el ébola "aquí y en otros países del mundo".

En cuanto a la posibilidad de asumir responsabilidades en el caso de que se demuestre que hubo errores por parte de los responsables sanitarios y políticos, se ha mostrado dispuesto a hacerlo. "Si tengo que dimitir dimitiría, yo llegué a la política comido y bien comido y no tengo ningún apego al cargo. Soy médico y afortunadamente tengo mi vida resuelta", ha concluido el consejero.

Según han señalado los portavoces, el hecho de que los profesionales en contacto con pacientes infectados sea considerados personal de riesgo no conllevaría su posterior aislamiento sino un mayor seguimiento.