La antigua fábrica de Clesa albergará una ciudad sanitaria, viviendas y comercios

El Ayuntamiento de Madrid, a través del Area de Desarrollo Urbano Sostenible, modificará puntualmente el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permitirá el uso de equipamiento público en la antigua fábrica Clesa, uno de los "mejores edificios contemporáneos de Madrid" y que está protegido desde 2015. Según ha explicado el Consistorio en un comunicado, el objetivo de esta actuación es "fomentar la recuperación del patrimonio histórico y proponer un proyecto urbanístico que responda al interés general de la ciudad".

El edificio, situado en el número 67 de la avenida del Cardenal Herrera Oria, fue proyectado por el arquitecto Alejandro de la Sota en 1959 e inaugurado en 1962. El inmueble cuenta con una superficie de 10.000 metros cuadrados y ocupa una parcela de casi 40.000, propiedad de Metrovacesa.

La antigua fábrica, un ejemplo de arquitectura industrial

Desde 2012, las instalaciones de la antigua factoría permanecen cerradas, y su nuevo destino mejorará la demanda de equipamientos públicos en el distrito de Fuencarral-El Pardo.

El Consistorio relata que este edificio supuso un "ejemplo de modernidad, de racionalidad aplicada a la arquitectura industrial y de diseño funcional que pretendía situarse en la avanzadilla de las industrias españolas".

Para proteger esos valores, el 22 de mayo de 2015, a través de una modificación del Plan General, el gobierno municipal catalogó el edificio con nivel 3 grado parcial, lo que preserva su volumetría y los elementos arquitectónicos más destacados.

Protegidas las naves principales

Así, quedaron protegidas las dos naves principales, las oficinas adjuntas y el cuerpo de vestuarios y acceso, dejando el resto de los volúmenes fuera de la catalogación.

En 2014 la propiedad había solicitado licencia de demolición. En ese momento el edificio no estaba protegido, pero el Ayuntamiento suspendió la licencia. Posteriormente el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) convocó un concurso de ideas que sirvió para acreditar las posibilidades del edificio para albergar diferentes usos.

Tras la propuesta planteada para acoger viviendas y usos comerciales, la modificación del Plan General que plantea actualmente el Ayuntamiento es el de mejorar las condiciones de protección para incluir todo el edificio original y destinarlo a equipamiento público.

Además, el ámbito mantendrá la edificabilidad actual concentrada en cuatro zonas que dan continuidad al trazado del entorno y se verán favorecidas por la nueva conexión peatonal con el Hospital y con la ampliación del apeadero de cercanías. Por otro lado, el ámbito tendrá uso terciario donde se llevarán a cabo actividades económicas al servicio del entorno industrial y del Hospital Ramón y Cajal.