Cientos de personas se congregan durante el estreno de la obra de teatro ‘Altsasu’

  • Vox y Podemos han convocado sendas concentraciones a favor y en contra del estreno de la obra en el teatro La Abadía
  • La Policía Nacional se ha visto obligada a intervenir por los momentos de tensión vividos durante la concentración

La llegada a Madrid de la obra ‘Altsasu’ ha concentrado este jueves a cientos de personas a las puertas del teatro de La Abadía, que se han manifestado tanto a favor como en contra del montaje de La Dramática Errante y finalista de dos premios Max.

A grito de “no es libertad, es indignidad”, casi medio millar de personas, según Delegación de Gobierno, se han concentrado tras la convocatoria de Vox para denunciar una obra que consideran que “blanquea el terrorismo”, financiada por el Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Según este partido, en la obra se “fomenta el odio a España y justifica las agresiones que sufrieron los guardias civiles y sus novias en Alsasua a manos de filoterroristas”.

La Comunidad de Madrid se desmarca del contenido de la obra de teatro 'Altsasu'
La Comunidad de Madrid se desmarca del contenido de la obra de teatro 'Altsasu'
La Comunidad de Madrid se desmarca del contenido de la obra de teatro 'Altsasu'

La Comunidad de Madrid se desmarca del contenido de la obra de teatro 'Altsasu'

Sin embargo, a pesar de que la compañía no ha querido dar declaraciones sobre ello, la polémica no ha tardado en saltar a las redes sociales, a través de las cuales la militancia de Podemos ha convocado otra concentración, también frente al teatro de La Abadía, en defensa de la libertad artística y de expresión, y en contra de la cancelación de la ultraderecha.

Durante la concentración se han vivido momentos de tensión, ya que los del partido de Abascal no han dudado en increpar a los morados, lo que ha llevado a la Policía Nacional a intervenir para dirigir a los defensores de la obra al otro lado de la calle.

Al acto ha acudido la diputada y portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, quien ha dado a conocer que se pedirá la dimisión del consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, ya que, según ha dicho, “no se puede tolerar que con los fondos de todos los madrileños se financie una obra que iguala a terroristas y a víctimas”.

Por su parte, el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, ha calificado de “eufemismos” e “hipocresía” las palabras del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien ha justificado como libertad de expresión cuando Smith le ha cuestionado la subvención a un teatro “que no garantiza que no se haga apología al terrorismo”.

Por otro lado, hasta el teatro se ha acercado el secretario de Estado de Cultura, Jordi Martí, quien ha destacado que “es un despropósito” esta situación.

Asimismo, ha asegurado que el Ministerio de Cultura “dará soporte a todas aquellas expresiones artísticas que sufran ese tipo de ataques absolutamente injustificables en un espacio democrático”.

ALMEIDA RESPETA "LA LIBERTAD ARTÍSTICA"

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha afirmado que respeta la libertad de programación en el Teatro de La Abadía, independientemente de que "pueda gustar más o menos".

"El mensaje que le transmitimos a los ciudadanos es que nosotros estamos del lado de la libertad, del lado de la creación, y desde luego no del lado de censurar aquello que nos gusta o aquello que no nos puede gustar", ha expresado el alcalde.

Almeida ha recordado que tanto la Comunidad como el Ayuntamiento de Madrid forman parte de patronato del teatro y respetan la libertad de programación del mismo.

Considera así que los madrileños deben de saber que tienen un Gobierno que avala "la libertad artística" aunque a veces puedan no gustar algunas "manifestaciones concretas".

Esta obra reflexiona desde la ficción documental sobre la agresión a guardias civiles y sus parejas en 2016 en Alsasua, altercados que llegaron a vincularse con la situación del Instituto Armado y la situación en el País Vasco y la Comunidad Foral, por lo que la Fiscalía llegó incluso a promover la calificación de estos hechos como terrorismo, lo cual sería rechazado más tarde por la Audiencia Nacional en su fallo, en el condenó, eso sí, a los ocho responsables de la agresión a penas de entre dos y 13 años, las cuales fueron rebajadas más tarde por el Tribunal Supremo.