Cientos de fieles agradecen la construcción de un templo en Prado Nuevo

Cientos de personas han asistido esta tarde a una Eucaristía de acción de gracias por la autorización del cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco, para construir una capilla en el paraje donde la Virgen se apareció supuestamente a la vidente Luz Amparo Cuevas.

El portavoz de la asociación de fieles reparadores de la Virgen de los Dolores, Pedro Besari, ha indicado que el consentimiento de Rouco para levantar el templo en Prado Nuevo (El Escorial) es "un paso muy importante" hasta que la jerarquía se pronuncie definitivamente sobre este asunto.

Besari ha comentado que la afluencia se ha multiplicado hoy notablemente en comparación con otros primeros sábado de mes, en que también se congregan los fieles para llevar a la Virgen en procesión y rezar el rosario junto al árbol donde, según Cuevas, se le apareció.

En la homilía de la misa, el capellán José Arranz ha dado las gracias a Rouco porque "ha estudiado" el mensaje mariano y sus frutos: "miles" de conversiones, "signos y milagros" a través de la Virgen y "profecías cumplidas".

"Gracias, sobre todo, a los perseverantes a pesar de los desprecios y burlas de otros" por creer, ha añadido durante la celebración, oficiada por varios sacerdotes.

Diez de ellos, como el padre Arranz, pertenecen a la asociación citada, fundada por Cuevas y sus seguidores.

Según Besari, la construcción del templo es una decisión pastoral de Rouco en atención a la Virgen, que supuestamente pidió en uno de sus mensajes que se construya, y a los miles de peregrinos que acuden a Prado Nuevo, principalmente de España, pero también de Portugal, Francia, México, Argentina o Chile.

Inicialmente se construiría una capilla provisional en el mismo lugar de la carpa donde hoy se ha celebrado la misa, mientras que el edificio definitivo se levantaría junto al lugar de las apariciones, aunque el Ayuntamiento de El Escorial está estudiando, por el momento, la solicitud para la obra.

Supuestamente, la Virgen pidió a Cuevas el 14 de junio de 1981 que construyese en el lugar una capilla en su honor para meditar la Pasión de su Hijo, "que está completamente olvidada".

La Virgen habría prometió que, si se hacía lo que decía, habría curaciones con el agua de la fuente situada junto al árbol.