Botella se compromete a que en cinco años no haya personas "sin techo" en Madrid

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, se ha comprometido hoy a trabajar para que "en cinco años no haya personas en la calle en la ciudad de Madrid", de un total de 701 personas que dormían a la intemperie el pasado 13 de diciembre, según el último recuento nocturno realizado con la ayuda de voluntarios. Así lo ha manifestado Botella en la presentación del VI Recuento de Personas sin hogar en la ciudad de Madrid, que ha contabilizado 2.041 personas sin techo, de las cuales 1.340 se alojaban en albergues y pisos de la red pública y privada, mientras que el 34% restante pernoctaba en plazas, calles o en lugares como cajeros o pasadizos comerciales.

La cifra de 701 personas en situación de calle es la más alta desde que se inició este recuento bianual en 2006, cuando se registraron 621 personas, y también la más alta desde el inicio de la crisis en 2008, habiéndose incrementado en 105 personas desde el último recuento en 2010.

UNO DE CADA CUATRO CON ESTUDIOS SUPERIORES

Cabe destacar que el 23,6% de las personas entrevistadas declaran haber cursado estudios superiores y que un 24,3% del total de entrevistados lleva en la calle menos de dos meses, según el estudio presentado hoy.

La mayoría de ellos, un 41,2%, sitúa la falta de trabajo como causa de su situación de exclusión, frente a otros factores como las adicciones (7,8%) o la ruptura afectiva (7,9%), ha señalado el profesor Pedro Cabrera en la presentación.

De los 230 entrevistados, un 87% eran varones y un 13% mujeres, con una edad media de 46,36 años, o sea cinco años más mayores que los registrados hace cuatro años según Cabrera, mientras un 7,3% tenía menos de 30 años y un 2% más de 70 años.

Respecto al estado civil, la mayoría están solteros (el 37,5%), el 16,8% separados y el 11,4% divorciados, por lo que se puede afirmar que el 69,5% se encuentran en situación de soledad.

El 52% son extranjeros y el 48% españoles, destacando las personas procedentes de Rumanía (38,3%), Bulgaria (11,3%), Ecuador (6,1%) y Marruecos (4,3%).

En cuanto a la formación, un 47,9% tiene educación primaria o inferior, secundaria el 28,6% y superior el 23,6%.

La principal vía de ingresos es el ejercicio de la mendicidad (37,7%), el 16,8% percibe algún tipo de prestación económica -Renta Mínima de Inserción, pensión de jubilación-, mientras un 9,3% señala que su vía de ingresos es el trabajo.

Los comedores (26,8%) y los baños públicos (25,8%) son los recursos institucionales de la Red Asistencial que más utilizan las personas sin hogar que se encuentran en situación de calle, seguido de los roperos con un 16,3% y los centros de acogida y albergues con un 17,6%.

Un 31,2% presenta algún problema de salud y el resto (68,8%) manifiesta no tener problemas sanitarios. De las personas con problemas de salud un 14,7% toman algún tipo de medicación. Un 45,9% cuenta con tarjeta sanitaria.

LA CAPITAL CUENTA CON 2.021 PLAZAS DE ACOGIDA

Tras señalar que Madrid fue la primera ciudad española en hacer el recuento siguiendo el modelo de Nueva York, Botella ha destacado que la utilidad de la información conseguida "para ir mejorando cada día nuestros servicios sociales" y poder mantener una base estadística que permita seguir trabajando "pegados a la realidad".

La alcaldesa ha adelantado que la Junta de Gobierno aprobará próximamente "el mantenimiento de la dotación presupuestaria y de los recursos humanos y materiales con los que el Samur Social cuenta actualmente".

Además, se ha comprometido a realizar cada dos años este recuento, cuyo análisis será presentado en marzo próximo y constituirá el cimiento para "el plan" adelantado hoy por Botella, cuyo objetivo es que "en cinco años no haya personas en la calle en la ciudad de Madrid".

Madrid cuenta con casi 1.500 plazas estables que, sumadas a las 543 plazas que están operativas por la Campaña de Frío, totalizan 2.021 plazas de acogida.

Botella ha destacado la labor del Samur Social como "servicio de atención directa y urgente de primer nivel", que ha cumplido nueve años de vida en contacto con estas personas y que permite ir "venciendo, poco a poco, la brecha de la invisibilidad y dando pasos para su integración en la vida de nuestra ciudad".

Gracias a la coordinación entre el Samur Social y el Servicio de Rentas Mínimas de la Comunidad de Madrid, en el año 2012 unas 135 personas que se encontraban en la calle accedieron a la prestación de la Renta Mínima de Inserción, ha concluido.